Entra un joven un poco apurado a la farmacia de turno y pide con desesperación:
-Por favor, rápido, véndame 200 preservativos.
El boticario, con una mueca irónica le dice:
-Oiga, ¿por qué mejor no se lo manda a plastificar?
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario