Mostrando las entradas con la etiqueta transición. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta transición. Mostrar todas las entradas

15/8/07

La transición dominicana: un desafío cultural

Aquí les entrego un resumen de actualidad dominicana. Esta realidad es extensible a muchos países del hemisferio.
Por: Enrique Soldevilla

En la República Dominicana está ocurriendo un tránsito de la democracia representativa hacia la democracia participativa. Y en ese transcurso, como siempre ha ocurrido en la historia, lo viejo tiende a impedir el advenimiento de lo nuevo.
El reto de esa transición plantea un dilema cuya solución es crucial: o son superados los modos obsoletos de gestión política o el país quedará rezagado hasta degenerar en un Estado fallido, al igual que ocurre lamentablemente con Haití, por citar sólo un ejemplo próximo a los dominicanos. Ese dilema es expresión de crecimiento, de maduración de la democracia en tanto sistema político que, a pesar de sus debilidades, ha demostrado una indudable capacidad de auto regeneración a través de la historia.
Es importante comprender que en nuestros días la mencionada transición, ese paso de una dinámica democrática a otra más moderna, está determinada por un sistema jurídico-institucional exigido por las potencias mundiales, que marcan los derroteros de la globalización, cuando en otras regiones geográficas van desapareciendo las barreras nacionales para construir uniones supranacionales de estados, como es el caso de la Unión Europea, mientras que en otras regiones, económica y políticamente menos avanzadas el proceso modernizador impulsado por la globalización origina una fuerte resistencia al cambio histórico-social.
Los tratados de libre comercio, la cooperación militar y la ayuda financiera internacional hoy están condicionados a una transformación esencial y obligatoria de las instituciones de los países en vías de desarrollo, así como de sus modos tradicionales de gestión en la que la vida gira en torno al clientelismo político.
Entre otras reformas en curso, la adopción del nuevo código procesal penal en la República Dominicana es considerada la piedra angular de la actual transición en el plano jurídico, en aras de administrar la justicia con transparencia en todas las etapas de un proceso y de respetar los derechos humanos. Asimismo se procura la profesionalización de la carrera pública, cuyo objetivo es garantizar la continuidad de los servidores del Estado independientemente del partido gobernante; otro paso en la dirección modernizadora es la promulgación de la ley de libre acceso a la información. Muy vinculado a ésta, se intenta el fortalecimiento institucional del país, la eliminación de la práctica de favorecer a proveedores como pago a su clientelismo político y el respeto a la disciplina de las licitaciones públicas, sólo comprometidas con el bien común.
Paralelamente emergen organizaciones de la sociedad civil como nuevos actores políticos de la democracia participativa, y se acentúa el discurso sobre la necesidad de inversión social y creación del desarrollo comunitario a través del micro crédito a la pequeña y a la mediana empresa.
En este diseño de institucionalidad y transparencia se legitima la independencia financiera del poder judicial, así como la creación del departamento contra la corrupción administrativa, aspectos de todo un conjunto armonizado que va configurando el nuevo sistema operativo de la democracia moderna, convirtiéndose en un “Windows” sociopolítico del siglo XXI.
Sin dudas ese proceso se hace más viable cuando se redefine y moderniza el marco jurídico del Estado, pero la batalla que permitirá el verdadero salto cualitativo hacia el desarrollo nacional dominicano debe ser librada en la mentalidad de la gente, lo cual constituye un desafío para los medios de prensa, para las instituciones de enseñanza y para las organizaciones de la sociedad civil, al convertirse éstos en protagonistas naturales del impostergable proceso de cambio cultural, porque si bien una modificación formal de las reglas del juego contribuye a que cambien algunas maneras de jugar, el objetivo supremo es crear una congruencia entre esas nuevas reglas y la conciencia transformadora de la actitud de los jugadores.
Un aspecto crucial de la batalla educativa es la persuasión acerca de los beneficios que se obtendrían al suprimir, por ley, la subvención estatal y privada a las organizaciones políticas, pues esa absurda práctica es fuente primaria de clientelismo y corrupción, deformaciones que bloquean el tránsito a la modernidad y tienden a perpetuar el subdesarrollo político.
El salto cualitativo de la transición dominicana se producirá, dentro del nuevo “Windows” de la democracia participativa, cuando quien controle el “mouse” apriete una tecla para eliminar la manutención estatal y privada de los partidos, para que los ciudadanos voten por aquellas formaciones políticas que, sin posibilidad de lucro mediante el erario público, beneficien con altruismo al sistema democrático, ese espacio de convivencia posible donde la gente deposita sus esperanzas de desarrollo y de bienestar.

3/8/07

Habla Mariela Castro con la agencia EFE

Cuba está preparada para un proceso de "transformaciones necesarias" con su líder histórico, Fidel Castro, o cuando éste desaparezca, y sin caer en el caos, según Mariela Castro, sobrina del jefe de la revolución e hija del presidente cubano en funciones, Raúl Castro. EFE lanzó esta versión, a una semana del discurso conmemorativo del 26 de julio, y al día siguiente de las especulaciones de Norberto Fuentes acerca de que el ex funcionario Carlos Aldana redactó el texto del discurso para Raúl.

En una entrevista con Efe, Mariela Castro (La Habana, 1962), psicóloga, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y artífice de la lucha en defensa de los derechos de los homosexuales en Cuba, defiende la necesidad de impulsar el debate interno y enriquecer la revolución de cara al futuro.
Un año después de que Fidel Castro, quien el próximo día 13 cumplirá 81 años, delegó el poder en su hermano Raúl, de 76, por una grave enfermedad intestinal, Mariela Castro reconoce: "La preocupación que todos teníamos de perder a nuestro líder ahora la tenemos más cerca".
"Estamos aprendiendo a vivir con nuestro líder envejeciendo, y las personas cuando envejecen tienen que dejarse cuidar, que es lo que nunca dejó Fidel. Fidel se dedicó siempre a cuidarnos", afirma."Por primera vez el pueblo está asimilando el proceso de su envejecimiento, el proceso de que la revolución tiene que continuar sin él, ya sea con mi padre o con otros líderes que vengan, con los que surgirán, porque a veces los líderes aparecen cuando menos te lo imaginas", añade.
Asegura que "hay capacidad en Cuba para que no se arme un caos" y que "la sociedad cubana está preparada para un proceso de transformaciones necesarias para sostener el proceso revolucionario, con y sin Fidel".
Entre esas "transformaciones necesarias" incluye medidas económicas, mejoras sociales y perfeccionamiento de los mecanismos de gobernabilidad para hacerlos "más funcionales", con el objetivo de hacer al pueblo cubano más responsable de su realidad, de su proceso revolucionario, "aún cuando no estén los líderes históricos", precisa.
Mariela Castro está convencida de que la sociedad cubana es madura y está preparada para el debate, aunque admite que quizá no todos tengan el mismo grado de preparación para asumir este proceso."Cuba es un país que necesita debate permanente, porque hay un alto nivel cultural y de instrucción y la gente necesita participar. Esto está diseñado para la participación, pero el problema es que no todos los dirigentes saben encaminar los procesos participativos, y es una lástima", reconoce en la entrevista mantenida con Efe, en La Habana.La mayoría de los cubanos, señala, apuesta porque la revolución "siga enriqueciéndose como proceso socioeconómico justo" y rechaza "esa transición ridícula que están planteando los norteamericanos muy oportunistamente y la gusanera".
Apunta que en eso trabaja su padre desde que asumió el poder hace un año, como, en su opinión, demuestra el mensaje del 26 de julio, cuando, aprovechando la fecha más importante de la revolución, Raúl Castro pronunció un discurso autocrítico en el que se refirió a los problemas que lastran la economía y a la necesidad de cambios estructurales."Cuando se lleva un mensaje de ese tipo al 26 de julio quiere decir que ésta es la línea política, y es un paso de avance fundamental, quiere decir que ya se está trabajando en ese sentido y que se va a seguir trabajando", señala.
Raúl Castro, dice, es un hombre con "sentido práctico" y un "estratega" que prepara "las condiciones necesarias" antes de presentar una propuesta, y ese, supone Mariela, es el mecanismo que precedió a su discurso del 26 de julio."Cuando hace una propuesta la trabaja durante mucho tiempo y crea las condiciones para el consenso", explica.
Mariela asegura que, en contra de la imagen de "duro" y ortodoxo atribuida a su padre, es dialogante, le gusta el trabajo colectivo y es "muy flexible, muy sensible a los problemas de la gente y quiere de verdad resolverlos". Reconoce que es posible que "no todo el mundo" piense lo mismo sobre el estilo de Raúl Castro, pero sostiene que lo importante es que "las cosas se deciden colectivamente" y con "mucho respeto" entre los dirigentes del país.
Fidel Castro, según su sobrina, también trabaja con esta fórmula, aunque su "autoridad moral es tan grande y sus planteamientos tan bien argumentados que se tienden a asumir. Resulta difícil pensar en otras alternativas".
De cara al futuro, Mariela Castro confía en un proyecto revolucionario "de todos y para el bien de todos"."Si no confiara en que va a ser así, no tendría sentimiento de pertenencia a la revolución. Si la revolución, como proclamara José Martí, es con todos y para el bien de todos, es mi proyecto, y yo confío, porque sé que ésta es la voluntad de la dirección de la revolución", asegura.
En diez años se imagina una Cuba inmersa en un "proceso de participación democrática fortalecida" que, subraya, debe impulsarse desde ahora mismo.