2/6/08

Las algas como solución energética

Esta nota de Francisco de la Coba Tena, de BBC, anuncia un combustible alternativo y no contaminante; tampoco disminuye la producion de alimentos en la magnitud en que lo hacen los biocombustibles. Vale la pena analizar esta posibilidad.

Al ritmo actual, algunos analistas creen que las reservas de crudo se acabarán en unos cincuenta años. El "biopetróleo", un combustible ecológico elaborado a partir de las algas, podría ser una de las soluciones al incierto futuro energético.
Varias son las empresas, como Aquaflow Bionomic Corporation (Nueva Zelanda) o Bio Fuel-System (España), que están desarrollando proyectos en el que las algas son la fuente principal para producir este petróleo ecológico.
Los combustibles elaborados a partir de fitoplancton surgen como una alternativa a biocombustibles como el bioetanol, que han sido señalados últimamente como uno de los responsables de la crisis mundial de alimentos.
Se ha argumentado, además, que estos carburantes de origen vegetal no están ayudando a combatir el cambio climático, pues no logran reducir el CO2.
Para producir bioetanol por ejemplo, se utilizan grandes cantidades de energía destinada al transporte de estos cultivos, al cuidado de la tierra, etc.
"Y si obtienes esa energía de combustibles fósiles, acabas emitiendo más CO2 de lo que emitirías simplemente usando gasolina del coche", explicó recientemente el premio Nobel en Química Harmut Michel, en una entrevista concedida al diario español El País.
Solución marina
"La ventaja de nuestro sistema sería obtener un producto energético equivalente al petróleo fósil pero sin emitir CO2", explicó a BBC Mundo Bernard Stroïazzo, presidente de Bio Fuel-System y co-creador del petróleo ecológico.
El "biopetróleo" emite CO2 en la combustión, como cualquier otro combustible, pero la diferencia está en que "nuestro dispositivo absorbe el CO2 para producir energía. Es decir, recuperamos las emisiones de dióxido de carbono cuando son emitidas y la reconvertimos en un producto carbónico", aclara Stroïazzo.
"Para producir una tonelada de aceite de girasol, que corresponde a nueve millones de kilocalorías, se tienen que gastar 19 millones de kilocalorías para el cultivo, el tratamiento (...). Esto evidencia que al final, se emite dos veces más CO2 que con un petróleo fósil", asegura el presidente de la compañía española.
1.400 veces más productivo
Para hacerse una idea, hacer frente a la demanda de electricidad de un país como Inglaterra con biocombustibles, exigiría dedicar toda la superficie del país a cultivos energéticos (maíz o caña de azúcar por ejemplo).
"La superficie de terreno que nosotros necesitamos es mínima, porque la máquina de producción está construida a lo alto, no a lo ancho", explica José Martínez Rovira, director de Marketing de Bio Fuel-System.
"Nosotros hacemos cosechas diarias. Dentro de una plantación terrestre como la de la soja, las cosechas son una o dos veces al año", continúa Martínez Rovira.
"Además, en un cultivo terrestre llega un huracán y puede destrozar la cosecha. Sin embargo nosotros, si tenemos un problema técnico, podemos solucionarlo en un solo día o en un par de días".
Por lo tanto, las cuestiones del espacio y del mantenimiento quedarían solucionadas y añade Stroïazzo "lo fundamental es que no se trata de un cultivo alimentario", por lo que no afectaría a las exigencias alimentarias de la población.
"Por todo esto decimos que el "biopetróleo" es 1.400 veces más rentable que un campo de girasol por ejemplo", sentencia.
Mejores especies
La producción de algas utilizadas para la producción de combustibles no es algo nuevo. A finales de los años '70, EE.UU. puso en marcha el llamado "Programa de Especies Acuáticas" debido a la crisis del petróleo.
"Utilizamos las microalgas porque es un sistema de fotosíntesis muy eficaz. Nosotros recuperamos el 100% de la energía solar, mientras que con otros biocombustibles se recupera una parte ínfima de la planta".
Ahora, el principal problema para estas empresas de producción de "biopetróleo", es encontrar cuáles son las especies que tienen mayor densidad de aceite y producen más cantidad de combustible.
"Existen unas 40.000 especies registradas de algas, pero pueden existir unas 100.000. El problema, es que no es tan fácil cultivar algas, tener acceso al proceso", explica el presidente de Bio Fuel-System.
Otra de las grandes dificultades es que las algas contienen una gran cantidad de agua y esto conlleva dificultades para su mantenimiento, transporte y manipulación.
Pero lo que está claro es que "en los océanos se encuentra la mayor biomasa del mundo" y allí se encuentran las algas, un petróleo ecológico que -según sus defensores- podría ser capaz de sustituir al petróleo fósil.

1 comentario:

duarte dijo...

hola,parabens por le blog,felicitaciones