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25/1/09

¿ Un Nostradamus ruso ante la crisis financiera?


Hace diez años, en una conferencia en Austria, el catedrático Igor Panarin, decano de la facultad de Relaciones Internacionales de la Academia Diplomática de Rusia y especialista en ciberguerra, pronosticó que a más tardar en el otoño boreal del 2009, a consecuencia de una crisis económica, en Estados Unidos estallaría una guerra civil que conducirá a la división del país en estados independientes. Para ese entonces, las declaraciones de Panarin fueron interpretadas como el argumento de una novela de ciencia ficción, pero actualmente algunos elementos de sus predicciones parece que pueden ocurrir. En una reciente entrevista a Panarin el diario Izvestia coloca la opinión actual del experto, que dio pronósticos tanto o más controvertidos que los de hace una década.

¿De dónde sacó la tesis sobre el colapso de EEUU precisamente en 1998 cuando ese país gozaba de prosperidad y era líder mundial indiscutible?
Cuando en la Conferencia Internacional "Guerra de la Información" celebrada en Austria en septiembre de 1998, expuse ante 400 expertos, entre ellos 150 de EEUU, de que EEUU se desmembrará en pedazos, en la sala se escucharon gritos salvajes. Pero mi tesis tenía fundamento.

Ya en ese entonces estaba claro que la fuerza destinada a destruir EEUU tendrá naturaleza financiera y económica a partir del dólar que no tiene ningún respaldo y es una moneda carente de valor. La deuda externa de EEUU ha crecido y crece con la dinámica de un alud, desde una deuda casi cero a comienzos de 1980, hasta 2 billones de dólares en 1998 cuando expuse mi informe. Ahora esa deuda supera los 11 billones de dólares, y es una típica pirámide financiera que irremediablemente se derrumbará.

¿Y esa pirámide puede desplomar a toda la economía estadounidense?

Ya la está derrumbando. A consecuencia de la crisis financiera de los cinco bancos más antiguos e importantes de Wall Street han dejado de existir tres, y los dos restantes, a duras penas sobreviven porque han tenido que soportar las pérdidas más grandes de la historia. Ahora, se habla de cambiar el sistema de regulación de las finanzas a dimensiones globales y EEUU ya no puede desempeñar la función de regulador mundial.

¿Y quién lo puede reemplazar?

Hay dos pretendientes, China con sus enormes reservas y Rusia como país que puede desempeñar un papel de regulador en el entorno asiático y europeo.

En la cumbre del G-20 en Washington se promovió crear una arquitectura nueva en las relaciones internacionales en la que el Fondo Monetario Internacional (FMI) tendrá protagonismo especial, pero el FMI necesita recursos. Los G-20 pidieron esos recursos a China y Japón. Las reservas de oro de China equivalen a más de 2 billones de dólares, es el principal acreedor de EEUU, y a partir de ahora, China inevitablemente influirá en la política del FMI. No fue ocasional que en la cumbre del G-20 el presidente chino, Hu Jintao, se entrevistara con el presidente ruso, Dmitri Medvdev y con el primer ministro británico Gordon Brown. Inglaterra será sede de la próxima reunión del G-20 en la primavera boreal de 2009, y Rusia fue uno de los países que en la cumbre de Washington propuso los principios básicos del nuevo sistema financiero mundial, que por lo visto, coincide con la visión que tiene China con respecto a ese proceso reformador.

¿Cuáles son los síntomas que apuntan hacia un posible desmoronamiento de EEUU?

Varios. A medida que avanza el tiempo, los problemas financieros y económicos de EEUU se agudizarán.

Millones de estadounidenses perderán sus ahorros y a lo largo y ancho del país aumentarán los precios y el desempleo.

Gigantes industriales como General Motors y Ford están al borde de la quiebra y por lo que ciudades enteras quedarán sin fuentes de empleo, los gobernadores de los estados federados en términos cada vez más perentorios exigirán ayuda de la Reserva Federal, que no podrá atender todos los frentes, y aumentará peligrosamente el descontento nacional. Otro factor es la vulnerabilidad legal de EEUU, donde no existe un marco jurídico único que impere en todo el país.

El armazón legal que sostiene a EEUU es muy frágil, incluso en el ejército norteamericano en Irak prestan servicio extranjeros que aceptaron combatir a cambio de la ciudadanía estadounidense.

De esta manera, las Fuerzas Armadas no pueden ser garante de las instituciones públicas y finalmente, la división entre las élites políticas se manifiesta en condiciones de crisis.

¿Cómo se fragmentará el país?

Está claro que en el sur estadounidense aparecerá algo parecido a México. EEUU se dividirá en al menos seis pedazos. El primero, la costa del Pacífico; en San Francisco, el 53% de la población es de origen chino, que un descendiente chino ya fue gobernador del estado de Washington, y que la ciudad de Seattle es considerada la puerta de la emigración china a EEUU.

Es evidente que el litoral pacífico tras el desmoronamiento de EEUU quedará bajo la influencia de China. Otro pedazo en sur, será una formación muy afín a México, sobre todo porque en muchos estados sureños de EEUU el idioma español ya es lengua oficial.
Una tercera zona corresponderá a Texas con fuertes tendencias independentistas.

A pesar de que la costa Atlántica de EEUU supone un conglomerado étnico y de mentalidad muy heterogénea se podrá fraccionar en dos partes y el centro del país donde se encuentran los estados menos prósperos habitan las minoras indígenas que ya declararon su independencia del gobierno federal.

¿Y qué va a pasar con el dólar?

En 2006 EEUU, Canadá y México firmaron un pacto secreto sobre los preparativos para la introducción del amero, una especie de unidad monetaria para los tres países, lo que dice que Washington prepara una reforma monetaria, en el desarrollo de la cual los billetes de cien dólares que circulan en el mundo pueden quedar congelados, bajo el pretexto de una falsificación masiva perpetrada por terroristas, lo que obligará a una comprobación de autenticidad de todos los billetes en circulación.

Explique su tesis sobre la división de la élite política de EEUU, ¿se refiere a las diferencias entre demócratas y republicanos?

No del todo, en la dirección política de EEUU existen dos grupos o clanes.

Al primero se les puede llamar "globalistas" e incluso hasta "trotskistas" porque su plataforma ideológica tiene ciertas analogías tácticas a las de Trotsky, que no se conformó con la revolución en Rusia sino que aspiró a la revolución del proletariado mundial.

Los globalistas estadounidenses siempre consideraron que había que vencer a la Unión Soviética para controlar el resto del mundo y esa es su meta. El segundo grupo, "patriotas", aspiran a la prosperidad de su país. Partidarios de ambos clanes militan en los partidos democrático y republicano.

¿Y quiénes son los líderes de los dos clanes?

Entre los globalistas las figuras clave son el vicepresidente de EEUU Dick Cheney, la Secretaria de Estado Condoleezza Rice y entre los patriotas el Secretario de Defensa Robert Gates, el director de la CIA Michael Hayden y el Director de Inteligencia Nacional almirante Michael McConnell. La mayoría de los globalistas pertenecen a la élite financiera y los patriotas predominan en entidades de las Fuerzas Armadas, el Servicios Secreto y la industria militar. Los clanes políticos de EEUU se enfrentan abiertamente; el año pasado un informe elaborado por el clan de patriotas negó que el programa nuclear de Irán tiene componente militar contradiciendo las posturas expuestas por Cheney y Rice. Además, en una audiencia del Congreso dedicado a la "guerra de los cinco días" en el Cáucaso, los globalistas bajo la batuta de Rice afirmaron que Rusia había comenzado el conflicto y debería ser sancionada, pero los patriotas representados por los servicios secretos se opusieron afirmando que Georgia había comenzado el conflicto con Rusia al agredir a Osetia del Sur.

¿Con cuál de los clanes simpatiza Obama?

Los patriotas encabezados por Gates desempeñaron un papel clave en la victoria obtenida por Obama y por ello, es de esperar que ese clan exigirá al nuevo presidente cambios en la política general. Es interesante que el republicano Gates sea considerado como de los candidatos con más opción a ocupar la Secretaria de Defensa o la de Estado. La influencia de los patriotas en el presidente electo es notable; una de las primeras reuniones convocadas por Obama fue con representantes de los servicios secretos.

¿Qué significado tiene para Rusia la victoria de los patriotas en EEUU?

Es una de las variantes menos perjudicial, porque los patriotas se pusieron de nuestro lado en el conflicto del Cáucaso. En la reciente visita de Medvdev a EEUU no fue objeto de tensiones a consecuencia del conflicto con Georgia, en cambio hubo una atmósfera muy favorable.

¿Qué debe hacer Rusia para evitar las convulsiones que pueden provocar el colapso de EEUU?

Desarrollar el rublo como moneda de circulación regional. No dilatar más la creación de la bolsa de hidrocarburos para vender crudo y gas en rublos.

Rusia y Bielorrusia firmaron un acuerdo sobre el pago por el crudo y el gas en rublos, que es el comienzo del proceso para convertir al rublo en una divisa regional. Kazajstn y Bielorrusia ya pagan por la electricidad generada en Rusia en rublos, ahora el objetivo debe ser firmar para finales de 2008 el mayor número posible de contratos para que el año próximo las exportaciones rusas sean pagables en rublos.

Debemos cortar la cuerda que nos tiene atados al Titanic financiero, que a mi juicio, se hundirá definitivamente en poco tiempo.

23/10/08

Vaticinan fin del "Ciclo Conservador" en los EE.UU.

Descartan reorganización completa del sistema político estadounidense de dos partidos

(Analistas dicen que ambos partidos resolverán los desafíos)

Por Ralph Dannheisser
Corresponsal especial de USA.GOV

Washington - ¿Está en peligro de extinción el sistema político de dos partidos en Estados Unidos?

Es poco probable, según aseguraron los analistas que participaron en un debate bipartidista auspiciado por los Archivos Nacionales, el pasado 14 de octubre. Pero lo que sí vaticinaron los tres ponentes es que se acerca el fin del ciclo conservador en el gobierno de Estados Unidos, que comenzó con la elección del presidente Ronald Reagan en 1980.

Estados Unidos ha seguido el modelo de los dos partidos desde sus comienzos como país. Con el ocaso de los Whig y el auge del Partido Republicano, en la década de 1850, las dos facciones dominantes han sido los Republicanos y el ya existente Partido Demócrata.

Alguna vez los candidatos de terceros partidos han tenido un buen desempeño en las elecciones presidenciales, como por ejemplo el ex presidente Theodore Roosevelt, cuya candidatura con el partido Bull Moose ayudó al demócrata Woodrow Wilson a ganar las elecciones de 1912; Robert La Follette, gobernador de Wisconsin, quien se presentó como candidato Progresista en 1924; George Wallace, gobernador de Alabama, candidato por el Partido Independiente Americano en 1968, un partido segregacionista, y el empresario Ross Perot, quien se postuló como candidato independiente en 1992. Pero ninguno de ellos salió elegido.

El panelista E.J. Dionne, un columnista de tendencia liberal en el diario Washington Post y principal académico en estudios de gobierno en la Institución Brookings, declaró que el sistema de los dos partidos "es tan resistente que solamente una crisis enorme podría romperlo". El último realineamiento que tuvo lugar en la década de 1850 fue un reflejo de la crisis por la esclavitud, observó.

Mientras no ocurra una cuestión de semejante magnitud "habrá desafíos locales que quizás tengan éxitos, pero es difícil suponer que el sistema entero llegue a quebrarse", dijo.

Dionne elogió a los partidos políticos por ser "una fuerza democratizadora" y por sus esfuerzos "para organizar las opciones de manera racional en una democracia de masas".

Citó favorablemente el sistema de los dos partidos en contraste con los sistemas multipartidistas, comunes en otros países. En Italia, desde donde informó sobre política, "los votantes votan por partidos que incluyen desde comunistas a fascistas, variantes de la Democracia Social y Democracia Crisitiana, además de Liberales y Republicanos". Ello resulta en un gobierno de coaliciones no democráticas que a menudo se agrupan a puertas cerradas, después de los resultados.

"Ahora bien, nuestros dos partidos son coaliciones confusas" internamente, "pero uno sabe quién está dentro de la coalición cuando deposita su voto el día de las elecciones", apuntó Dionne. "Así que puede más o menos saber quién va a resultar elegido, y me parece que eso en el fondo es más democrático".

David Brooks, columnista del diario New York Times y comentarista en el programa de televisión NewsHour with Jim Lehrer, coincidió que es poco posible una reorganización grande del sistema de los dos partidos. "No veo un cambio en el que vayamos a tener tres partidos, o dos partidos y medio, o un sólo partido", comentó.

Brooks, considerado en general como un conservador, mostró menos entusiasmo que Donne con respecto a los partidos políticos.

"Una de las cosas que actualmente corrompe a la política es la lealtad obsesiva al partido, la lealtad al equipo desplaza la lealtad a la verdad [...] lo cual socava el pensamiento y la conciencia individuales", dijo Brooks. Brooks citó como ejemplo los habituales almuerzos sobre política que se realizan en el Senado, "en los que se distribuye el mensaje de la semana y todos salen de ahí para repetirlo".

Douglas Brinkley, profesor en la Universidad Rice y autor del libro American Heritage History of the United States, se manifestó a favor del sistema de dos partidos. A pesar de los problemas, como el cabildeo y la excesiva lealtad partidaria a la que Brooks se refirió, "nos ha dado resultados bastante buenos", dijo.

En cuanto al tema de la longevidad (de los partidos), Brinkley vaticinó que "los partidos Demócrata y Republicano estarán aquí por mucho tiempo. No veo a ninguno de ellos autodestruyéndose en ningún momento cercano".

Dionne sostuvo que los problemas recientes en el sistema partidario resultan de "la radicalización del movimiento conservador estadounidense".

El modelo según el cual "los demócratas aprobaban los programas y los republicanos los hacían eficientes parece haber desaparecido en los últimos ocho años", puntualizó.

"Me parece que en la derecha se estropeó algo. Si los republicanos pierden esta elección, ello servirá para crear un fermento que le será útil al Partido Republicano", apuntó Dionne.

Dionne declaró que al ciclo conservador que comenzó con Reagan, "sencillamente se le ha acabado el impulso. Terminó el año 2006". Con los temas de la religión versus secularismo "creo que estamos en dos momentos claves, y por ello esta elección es tan entretenida".

Brinkley concurrió en que el año 2008 "marcará el final de la Era Reagan", y predijo que Estados Unidos "se adentra en un nuevo mundo".

"Coincido totalmente en que estamos en el final de una era conservadora, pero lo que viene después es lo que me tiene confundido", señaló Brooks. Una posibilidad, citó, es una "era de corporativismo progresista, en que esencialmente se subsidia a un montón de compañías y luego se utilizan los ingresos de esas empresas para causas progresistas, como causas ecologistas y otras cosas".

Cuando se le preguntó si el sistema partidario no se había hecho demasiado dependiente del dinero, Brooks rechazó la idea de que el dinero fuera el principal corruptor en la política de Estados Unidos. "Es obvio que la gente con dinero tiene más acceso, pero no creo que sea tan corruptor como el poder que da el amiguismo y los contactos personales, además de seguir ciegamente al equipo", afirmó.

En la política, el problema más grave no es el dinero, sino "lo largas que son estas campañas. Nunca terminan. Nuestros mejores políticos se gastan toda la vida candidateando, candidateando y candidateando. El momento en que terminen las elecciones, empiezan a presentarse su candidatura por otros cuatro años", dijo Brinkley.

17/7/08

Crean Grupo de Respuesta Civil en EE.UU.

Por David I. McKeeby, Redactor del Servicio Noticioso desde Washington

Washington, DC. -- Ayudar a los estados a superar conflictos, desastres y crisis políticas es un desafío complejo para la seguridad internacional, dijo la secretaria de Estado Condoleezza Rice, y agregó que el nuevo Grupo de Respuesta Civil de Estados Unidos ofrece un nuevo enfoque para los esfuerzos de estabilización y reconstrucción.
Estados Unidos y sus aliados han "aprendido que uno de los ... desafíos en nuestro mundo actual, y que existirá durante muchos años, será tratar con estados débiles y mal gobernados", dijo Rice, durante la ceremonia de inauguración del grupo realizada el 16 de julio en Washington.
Los estados fallidos con frecuencia se convierten en refugios para los traficantes de armas, para el crimen organizado y los terroristas, dijo Rice. Evitar el colapso de las instituciones estatales, o construir totalmente nuevos gobiernos de la nada "es una misión que requiere la integración de la seguridad, la diplomacia y el desarrollo", agregó.
Las experiencias de Estados Unidos en Afganistán e Iraq resultaron en la lección de que los desafíos que enfrentan las sociedades posteriormente a un conflicto exceden en mucho a las operaciones militares. Además del desafío inmediato de restaurar el orden civil, esos estados carecían de infraestructura moderna, de sistemas bancarios y legales que funcionen, y de otros elementos esenciales para establecer una vía sostenible hacia la paz, la democracia y la economía de mercado.
"Esto exige un cambio grande, posiblemente incluso revolucionario, en el enfoque y los recursos del gobierno de Estados Unidos para responder para responder a los conflictos", dijo John E. Herbst, coordinador en la Oficina de Reconstrucción y Estabilización del Departamento de Estado, encargado de supervisar el nuevo grupo. Desde la creación de la oficina en 2004 se ha ido desarrollado el grupo como parte de su Iniciativa Civil de Estabilización, un esfuerzo para aplicar un enfoque integral a la resolución de conflictos. En años recientes, 90 miembros del grupo del Departamento de Estado han gestionado proyectos pilotos en Sudán, Chad, Haití, Líbano, Kosovo, Iraq y Afganistán, dónde han ayudado a líderes locales y aportado valiosas experiencias al esfuerzo.
El nuevo grupo es una alianza entre ocho agencias del gobierno de Estados Unidos: el Departamento de Estado, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Departamento de Agricultura, el Departamento de Comercio, el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el Departamento de Seguridad Interna, el Departamento de Justicia y el Departamento de Hacienda. Los expertos civiles de estas agencias aportan una amplia gama de destrezas y peritaje, y ofrecen a los asociados extranjeros instrumentos y asesoramiento precisos para reparar estados frágiles. Entre esos expertos hay abogados y funcionarios encargados de aplicar la ley, economistas y agrónomos, ingenieros y especialistas en salud pública.
El grupo fue establecido después de que el Congreso decidiera aportar 75 millones de dólares en financiamiento inicial para el proyecto. El nuevo grupo está formado por dos componentes, un cuadro "activo" de 250 empleados federales a tiempo completo, capaces de movilizarse a cualquier parte del mundo en un plazo de 48 horas, y una reserva de 2.000 funcionarios del gobierno en "espera", que pueden seguir a los primeros en un plazo de 30 días. Las autoridades esperan ampliar el grupo creando un tercer componente de "reserva" con hasta unos 2.000 ciudadanos particulares que puedan aportar a las comunidades necesitadas capacidades y destrezas adicionales. Esta "reserva" podría incluir a funcionarios de policía, administradores municipales y operadores portuarios.
"La fuerza de empleados civiles del gobierno federal tiene un largo y distinguido historial de servicio en ambientes difíciles en el extranjero. Sin embargo los desafíos del siglo XXI exigen un aumento importante en nuestra capacidad de responder rápida y efectivamente ante las amenazas emergentes a la seguridad de Estados Unidos y de nuestros amigos y aliados", afirmó Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado. "El Grupo de Respuesta Civil tiene el objetivo de aportar esta capacidad", agregó.