Una pareja de campesinos cubanos va al ginecólogo y habla el marido:
- Mire, doctor, es que tenemos un poblema: mi mujer y yo queremos tener condescendencia y no podemos, pero no sabemos si es porque yo soy omnipotente o mi mujer es histérica.
Anteriormente habíamos ido a otro doctor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir. También a mí, hace años, me operaron de la protesta, y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo.
Nos recomendaron ir a un médico en la capital, que era muy bueno, y en cuanto entramos en la consulta, había allí dos ordenadores conestados a una antena paranoica. En esa consulta, a mi mujer le hicieron una coreografía, y el médico nos dijo que no veía nada raro, y nos recomendó que hiciéramos el cojito a diario. Entonces, 15 días ella y 15 días yo, estuvimos haciendo el cojito, pero nada, terminamos con un dolor en la rodilla tremendo.
Nos volvimos para aquí y otro dotor nos recomendó hacer vida marítima más seguido... y en todas las playas hacíamos vida marítima, pero nada. Además, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro muerto, y a lo mejor eso ha influido. Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano.
Mostrando entradas con la etiqueta chistes de campesinos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta chistes de campesinos. Mostrar todas las entradas
29/2/08
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




