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5/11/08
¡ Victoria de Obama!
Se cumplieron los vaticinios astrológicos: Barak Obama se convirtió hace unos segundos en el 44 Presidente de los EE.UU. Ahora hay que esperar su proyección de política exterior y en particular hacia Cuba. Esta victoria de un afronorteamericano encierra una alta significación histórica, comparable al desmantelamiento del aparthaid en Sudáfrica y al desmerengamiento del campo socialista.
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Victoria electoral de Obama
2/11/08
Vota en la columna derecha
Amigos, la invitación a votar en la columna derecha está abierta hasta el super martes, a las 11:59 PM. Proyecta tu ciber-voto anónimo y ejerce tu democracia aquí en la República Simpática de Elgentleman.
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elecciones en EEUU,
Encuesta simbólica
28/10/08
Periodismo reprobable
Bajo el título Analista de medios insta a reactivar el periodismo "independiente", reproduzco este artículo que cuestiona la objetividad de la prensa norteamericana al reflejar los pormenores de la campaña presidencial del 2008.
Por Stephen Kaufman (Servicio Noticioso desde Washington).
Redactor
Washington - La cobertura noticiosa de la campaña electoral de 2008 en Estados Unidos ilustra la encrucijada en la que se encuentra actualmente el periodismo estadounidense, según dijo un veterano periodista que ha apelado al sector a que reafirme su función como proveedor de información verificada, sin dejar de aprovechar las ventajas que ofrecen las numerosas oportunidades de comunicación nuevas.
La cobertura de la elección, más allá de lo que dicen y hacen los candidatos, en gran parte se ha derivado a los activistas políticos, que le dicen al público qué pensar y cómo interpretar las declaraciones que se hacen una campaña. "Eso no es periodismo", asevera Bill Kovach, ex director de la oficina del diario The New York Times en Washington y actualmente asesor principal en el Proyecto para la Excelencia en Periodismo.
Kovach pronunció estas palabras el 23 de octubre ante un grupo de periodistas extranjeros llegados a Estados Unidos, que participan en un programa del Departamento de Estado que les da acceso a los diferentes campos de batalla electoral en regiones de todo el país, para su cobertura sobre las elecciones del 4 de noviembre.
El periodismo existe para darle al público la información necesaria para que tome decisiones inteligentes, dijo Kovach. La devoción y entrega de los periodistas debe ser, "primero, al ciudadano", utilizando los principios claves de la verificación y la imparcialidad con la finalidad de ofrecer "la aproximación más cercana a la verdad que puedan descubrir y elaborar".
La cobertura de las elecciones de 2008 en Estados Unidos da preferencia a antiguos políticos, administradores de campañas y a otros que no pueden, ni lo serán, "completamente abiertos con lo que saben" y que tienen "intereses creados en el resultado de esta elección en un lado de la ecuación, o en el otro".
En lugar de dar un mensaje verificado independientemente sobre las posturas de un candidato, para emitir un relato imparcial de su historial, "se tiene un periodismo que actualmente está moderado, de hecho, por los partidarios de uno u otro lado, lo que es la antítesis del papel del periodista".
Kovach dijo que debido a ello tiene menos confianza en lo que realmente sabe sobre una administración de John McCain o Barack Obama, en relación a lo que supo sobre otras posibles administraciones con la cobertura de anteriores campañas presidenciales.
Al mismo tiempo, aun cuando los periodistas verifican los datos cuando los candidatos dicen haber hecho "una mejor gestión que nunca antes", su tarea está teniendo menos impacto que en años anteriores, porque las campañas siguen repitiendo declaraciones luego de que han sido denunciadas como falsas, y los medios informativos repiten dedicadamente la mala información sin incluir la información entregada por los encargados de verificar los datos.
"No entiendo eso. No sólo es pereza, sino que es estupidez", dijo Kovach.
EN BUSCA DEL PERIODISMO DE CALIDAD
El veterano periodista dijo que a él y a otros veteranos observadores del periodismo estadounidense les preocupa la situación actual y que quieren organizar reuniones con periodistas y académicos "para iniciar una discusión seria" para hacer que la cobertura política se enfoque en las principales responsabilidades del periodismo y se aleje del "camino a donde lo está llevando la búsqueda de audiencias de masas".
La presión financiera para atraer ingresos por publicidad ha dado paso a que el objetivo general de los medios sea retener la mayor audiencia posible. Esto ha supuesto un aumento de las notas de "infoentretenimiento" ligero que atraen a grandes audiencias, a lo que se suma la disminución de las noticias más duras, aunque menos entretenidas, que pueden ofender a algunos y alejarles de los anuncios publicitarios.
La búsqueda del periodismo de hoy es "encontrar un modelo económico que respalde el periodismo de calidad en Internet", dijo Kovach.
Esto es algo que necesita hacerse pronto y bien, agregó. El nuevo mecanismo de comunicaciones que permite Internet es muy poderoso y "ofrece la información más completa, cuidadosa y exhaustivamente documentada que nunca". Pero también está creando mucha confusión y distorsión de la información, señaló Kovach.
"Tarde o temprano servirá al pueblo o daremos un paso atrás y entregaremos el mundo a una oligarquía que nos dice qué pensar, dónde ir y qué hacer y cómo hacerlo", aseveró, comparando la situación con la época previa al siglo XVII en Europa, antes de la Ilustración, cuando las ideas y el pensamiento de la gente común carecían de importancia y no tenían información confiable con la cual formar sus opiniones.
Los periodistas deberían tratar de plantear el terreno medio con información verificada para una audiencia cada vez más polarizada y frustrada.
"Tenemos que mantener un flujo de información clara, profunda y fuerte que haya sido verificada, que haya sido documentada. No, esto no es lo que pienso, esto es lo que yo sé y es así como lo aprendí", afirmó.
"Podemos crear esa clase de periodismo con las nuevas tecnologías, si logramos hallar la base económica que pueda soportarla", dijo.
Por Stephen Kaufman (Servicio Noticioso desde Washington).
Redactor
Washington - La cobertura noticiosa de la campaña electoral de 2008 en Estados Unidos ilustra la encrucijada en la que se encuentra actualmente el periodismo estadounidense, según dijo un veterano periodista que ha apelado al sector a que reafirme su función como proveedor de información verificada, sin dejar de aprovechar las ventajas que ofrecen las numerosas oportunidades de comunicación nuevas.
La cobertura de la elección, más allá de lo que dicen y hacen los candidatos, en gran parte se ha derivado a los activistas políticos, que le dicen al público qué pensar y cómo interpretar las declaraciones que se hacen una campaña. "Eso no es periodismo", asevera Bill Kovach, ex director de la oficina del diario The New York Times en Washington y actualmente asesor principal en el Proyecto para la Excelencia en Periodismo.
Kovach pronunció estas palabras el 23 de octubre ante un grupo de periodistas extranjeros llegados a Estados Unidos, que participan en un programa del Departamento de Estado que les da acceso a los diferentes campos de batalla electoral en regiones de todo el país, para su cobertura sobre las elecciones del 4 de noviembre.
El periodismo existe para darle al público la información necesaria para que tome decisiones inteligentes, dijo Kovach. La devoción y entrega de los periodistas debe ser, "primero, al ciudadano", utilizando los principios claves de la verificación y la imparcialidad con la finalidad de ofrecer "la aproximación más cercana a la verdad que puedan descubrir y elaborar".
La cobertura de las elecciones de 2008 en Estados Unidos da preferencia a antiguos políticos, administradores de campañas y a otros que no pueden, ni lo serán, "completamente abiertos con lo que saben" y que tienen "intereses creados en el resultado de esta elección en un lado de la ecuación, o en el otro".
En lugar de dar un mensaje verificado independientemente sobre las posturas de un candidato, para emitir un relato imparcial de su historial, "se tiene un periodismo que actualmente está moderado, de hecho, por los partidarios de uno u otro lado, lo que es la antítesis del papel del periodista".
Kovach dijo que debido a ello tiene menos confianza en lo que realmente sabe sobre una administración de John McCain o Barack Obama, en relación a lo que supo sobre otras posibles administraciones con la cobertura de anteriores campañas presidenciales.
Al mismo tiempo, aun cuando los periodistas verifican los datos cuando los candidatos dicen haber hecho "una mejor gestión que nunca antes", su tarea está teniendo menos impacto que en años anteriores, porque las campañas siguen repitiendo declaraciones luego de que han sido denunciadas como falsas, y los medios informativos repiten dedicadamente la mala información sin incluir la información entregada por los encargados de verificar los datos.
"No entiendo eso. No sólo es pereza, sino que es estupidez", dijo Kovach.
EN BUSCA DEL PERIODISMO DE CALIDAD
El veterano periodista dijo que a él y a otros veteranos observadores del periodismo estadounidense les preocupa la situación actual y que quieren organizar reuniones con periodistas y académicos "para iniciar una discusión seria" para hacer que la cobertura política se enfoque en las principales responsabilidades del periodismo y se aleje del "camino a donde lo está llevando la búsqueda de audiencias de masas".
La presión financiera para atraer ingresos por publicidad ha dado paso a que el objetivo general de los medios sea retener la mayor audiencia posible. Esto ha supuesto un aumento de las notas de "infoentretenimiento" ligero que atraen a grandes audiencias, a lo que se suma la disminución de las noticias más duras, aunque menos entretenidas, que pueden ofender a algunos y alejarles de los anuncios publicitarios.
La búsqueda del periodismo de hoy es "encontrar un modelo económico que respalde el periodismo de calidad en Internet", dijo Kovach.
Esto es algo que necesita hacerse pronto y bien, agregó. El nuevo mecanismo de comunicaciones que permite Internet es muy poderoso y "ofrece la información más completa, cuidadosa y exhaustivamente documentada que nunca". Pero también está creando mucha confusión y distorsión de la información, señaló Kovach.
"Tarde o temprano servirá al pueblo o daremos un paso atrás y entregaremos el mundo a una oligarquía que nos dice qué pensar, dónde ir y qué hacer y cómo hacerlo", aseveró, comparando la situación con la época previa al siglo XVII en Europa, antes de la Ilustración, cuando las ideas y el pensamiento de la gente común carecían de importancia y no tenían información confiable con la cual formar sus opiniones.
Los periodistas deberían tratar de plantear el terreno medio con información verificada para una audiencia cada vez más polarizada y frustrada.
"Tenemos que mantener un flujo de información clara, profunda y fuerte que haya sido verificada, que haya sido documentada. No, esto no es lo que pienso, esto es lo que yo sé y es así como lo aprendí", afirmó.
"Podemos crear esa clase de periodismo con las nuevas tecnologías, si logramos hallar la base económica que pueda soportarla", dijo.
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10/5/08
¿ Qué clase de Presidente sería Obama?
Mario Diament, periodista del sitio digital Clarin.com, nos entrega su análisis sobre Barak Obama en caso de convertirse en Presidente norteamericano. Mis preguntas son: ¿Está preparado el verdadero poder en los EE.UU. para aceptar un presidente afronorteamericano ligado de alguna manera a la cultura musulmana? ¿Logrará vencer al candidato republicano? ¿Lo dejarían concluir su periodo presidencial?
MIAMI.- Con cinco primarias aún por dilucidar, con un total de 163 delegados en juego, es posible proyectar que Barack Obama será el candidato demócrata en las elecciones presidenciales norteamericanas.
Como refuerzo de esta proyección está el hecho de que el senador de Illinois aventaja a Clinton en el número de estados ganados (28 contra 15) y que la cadena ABC anunció ayer que, por primera vez, Obama superaba a Clinton en el total de superdelegados. De modo que ha llegado el momento de preguntarse qué clase de presidente será Barack Obama si vence en noviembre, cuáles serán sus políticas y de qué manera podría cambiar la imagen de los Estados Unidos en el mundo.
Una respuesta parcial a estos interrogantes, por lo menos en términos de perspectiva, se ha proyectado en los últimos meses a partir de los discursos que pronunció en campaña y de las opiniones que algunas figuras relevantes han expresado sobre él. La mayoría parece coincidir en que un presidente negro, tanto por la novedad de su circunstancia como por la sensibilidad que trae alguien proveniente de una minoría con una historia de esclavitud y discriminación, podría contribuir a reducir el resentimiento generalizado que han dejado las políticas de George W. Bush. Como afirmó el ex presidente Jimmy Carter, "si su primer declaración fuese «mientras yo sea presidente de los Estados Unidos nunca torturaremos a un prisionero y no iremos a la guerra a menos que nuestra seguridad sea directamente amenazada», esto transformaría la imagen de los Estados Unidos en la mente de mucha gente alrededor del mundo".
Obama ha ensamblado un equipo de asesores en política exterior que reúne desde ex funcionarios de la administración de Clinton, como Richard Danzig y Anthony Lake, hasta veteranos como Zbigniew Brzezinsky y Dennis Ross y luminarias relativamente recientes como Mona Stuphen y Samantha Power. Esta última renunció a su cargo en la campaña después de haber hecho declaraciones insultantes sobre Hillary Clinton, pero su nombre sigue siendo mencionado como una posible secretaria de Estado. La composición de este equipo indica que Obama se propone llevar adelante una política exterior liberal, que tratará de reducir la presencia norteamericana en Irak, buscará una mayor participación europea en Afganistán, intentará desactivar relaciones conflictivas y buscará alguna forma de acercamiento con Cuba.
Obama ha proclamado reiteradamente que "es necesario hablar con los enemigos", en alusión a regímenes como los de Irán, Siria y Venezuela, pero es probable que, una vez instalado en la Casa Blanca, se vea obligado a imbuirse de una dosis de pragmatismo. En el conflicto palestino-israelí, su posición ha sido claramente proisraelí, hasta el punto de haber denunciado los recientes contactos del ex presidente Carter con dirigentes del grupo terrorista Hamas, y es de esperar que asuma una posición más enérgica y activa frente al genocidio en Darfur.
Sus referencias a América latina han sido escasas y poco específicas, aunque defiende la sanción de una ley que posibilite un programa de visas temporales para trabajadores mexicanos y una ley que permita la eventual regularización del estatus de los inmigrantes ilegales. En suma, Obama promete ser un presidente moderado, en la tradición más progresista del Partido Demócrata.
Sus asesores económicos pueden describirse como realistas de centroizquierda, definición que le cabe al propio senador. Herencia conservadora La herencia que recibirá de los dos períodos de la administración de Bush no será fácilmente reversible. Deberá lidiar con una Corte Suprema fuertemente conservadora y una estructura legal y de seguridad, producto de las medidas adoptadas después del 11 de Septiembre, que tomará mucho tiempo desmantelar.
Pero lo más importante que Obama traerá a la Casa Blanca, si resulta elegido, será un cambio de espíritu. En un país con la historia racista que han tenido los Estados Unidos desde la guerra civil hasta la lucha por los derechos civiles, la asunción de un presidente negro promete tener un efecto edificante y renovador. Esta capacidad de la sociedad norteamericana por recrearse es, posiblemente, su cualidad más admirable. Tal vez Obama termine siendo un presidente convencional o ineficaz. ¿Quién puede saberlo? La precisa organización de su campaña no lo anticipa. Pero el mero hecho de haber sido posible que el hijo de un inmigrante africano y una irlandesa, que creció en un país musulmán y cuyo segundo nombre es Hussein, pueda aspirar a la presidencia de los Estados Unidos, indica que algo muy fundamental ha cambiado.
Por Mario Diament
MIAMI.- Con cinco primarias aún por dilucidar, con un total de 163 delegados en juego, es posible proyectar que Barack Obama será el candidato demócrata en las elecciones presidenciales norteamericanas.
Como refuerzo de esta proyección está el hecho de que el senador de Illinois aventaja a Clinton en el número de estados ganados (28 contra 15) y que la cadena ABC anunció ayer que, por primera vez, Obama superaba a Clinton en el total de superdelegados. De modo que ha llegado el momento de preguntarse qué clase de presidente será Barack Obama si vence en noviembre, cuáles serán sus políticas y de qué manera podría cambiar la imagen de los Estados Unidos en el mundo.
Una respuesta parcial a estos interrogantes, por lo menos en términos de perspectiva, se ha proyectado en los últimos meses a partir de los discursos que pronunció en campaña y de las opiniones que algunas figuras relevantes han expresado sobre él. La mayoría parece coincidir en que un presidente negro, tanto por la novedad de su circunstancia como por la sensibilidad que trae alguien proveniente de una minoría con una historia de esclavitud y discriminación, podría contribuir a reducir el resentimiento generalizado que han dejado las políticas de George W. Bush. Como afirmó el ex presidente Jimmy Carter, "si su primer declaración fuese «mientras yo sea presidente de los Estados Unidos nunca torturaremos a un prisionero y no iremos a la guerra a menos que nuestra seguridad sea directamente amenazada», esto transformaría la imagen de los Estados Unidos en la mente de mucha gente alrededor del mundo".
Obama ha ensamblado un equipo de asesores en política exterior que reúne desde ex funcionarios de la administración de Clinton, como Richard Danzig y Anthony Lake, hasta veteranos como Zbigniew Brzezinsky y Dennis Ross y luminarias relativamente recientes como Mona Stuphen y Samantha Power. Esta última renunció a su cargo en la campaña después de haber hecho declaraciones insultantes sobre Hillary Clinton, pero su nombre sigue siendo mencionado como una posible secretaria de Estado. La composición de este equipo indica que Obama se propone llevar adelante una política exterior liberal, que tratará de reducir la presencia norteamericana en Irak, buscará una mayor participación europea en Afganistán, intentará desactivar relaciones conflictivas y buscará alguna forma de acercamiento con Cuba.
Obama ha proclamado reiteradamente que "es necesario hablar con los enemigos", en alusión a regímenes como los de Irán, Siria y Venezuela, pero es probable que, una vez instalado en la Casa Blanca, se vea obligado a imbuirse de una dosis de pragmatismo. En el conflicto palestino-israelí, su posición ha sido claramente proisraelí, hasta el punto de haber denunciado los recientes contactos del ex presidente Carter con dirigentes del grupo terrorista Hamas, y es de esperar que asuma una posición más enérgica y activa frente al genocidio en Darfur.
Sus referencias a América latina han sido escasas y poco específicas, aunque defiende la sanción de una ley que posibilite un programa de visas temporales para trabajadores mexicanos y una ley que permita la eventual regularización del estatus de los inmigrantes ilegales. En suma, Obama promete ser un presidente moderado, en la tradición más progresista del Partido Demócrata.
Sus asesores económicos pueden describirse como realistas de centroizquierda, definición que le cabe al propio senador. Herencia conservadora La herencia que recibirá de los dos períodos de la administración de Bush no será fácilmente reversible. Deberá lidiar con una Corte Suprema fuertemente conservadora y una estructura legal y de seguridad, producto de las medidas adoptadas después del 11 de Septiembre, que tomará mucho tiempo desmantelar.
Pero lo más importante que Obama traerá a la Casa Blanca, si resulta elegido, será un cambio de espíritu. En un país con la historia racista que han tenido los Estados Unidos desde la guerra civil hasta la lucha por los derechos civiles, la asunción de un presidente negro promete tener un efecto edificante y renovador. Esta capacidad de la sociedad norteamericana por recrearse es, posiblemente, su cualidad más admirable. Tal vez Obama termine siendo un presidente convencional o ineficaz. ¿Quién puede saberlo? La precisa organización de su campaña no lo anticipa. Pero el mero hecho de haber sido posible que el hijo de un inmigrante africano y una irlandesa, que creció en un país musulmán y cuyo segundo nombre es Hussein, pueda aspirar a la presidencia de los Estados Unidos, indica que algo muy fundamental ha cambiado.
Por Mario Diament
29/3/08
Gobierno de EEUU evalúa posible triunfo demócrata
Entrevistado por Daniel Sticco, enviado especial de Infobae.com, el funcionario norteamericano Roger Noriega muestra preocupación por una probable victoria demócrata en las elecciones de noviembre. Estas son sus opiniones:
El ex funcionario norteamericano Roger Noriega dijo a Infobae.com que cree que está todo dado para una victoria demócrata en las próximas elecciones. Preocupan las propuestas de proteccionismo.
El tema central que dominó la agenda del Coordinador de Asuntos del Hemisferio Occidental y de American Enterprise Institute es la preocupación del avance del populismo en varias naciones. Incluso, el posible triunfo de los demócratas en las elecciones de noviembre en los EEUU parece tener un punto de conexión con ese resurgimiento, habida cuenta de que “el partido demócrata es de los sindicatos”, dijo Noriega.
Esto confirma su apreciación sobre que “cuando se habla de populismo no se puede generalizar, porque tiene características diferentes en Bolivia, Ecuador, la Argentina…”, este es el diálogo que mantuvo el funcionario del gobierno de Bush con este enviado, después de su exposición sobre “América Latina y el Mundo: la Integración con los EEUU”, en el Seminario Internacional que organizó la Fundación Libertad, de esta ciudad.
¿Cuáles son sus expectativas sobre las próximas elecciones en los EEUU?
-Está todo para que ganen los demócratas, por eso estamos preocupados por dos razones: La primera porque los precandidatos se están peleando entre ellos, lo cual genera divisiones dentro del propio partido. Y además, nos inquieta las ideas proteccionistas que propone Barak Obama, con su fuerte crítica al tratado de libre comercio (TLC) con el Norte y su rechazo a un TLC con Colombia, porque eso constituye una actitud contra el comercio internacional. El debe saber que los EEUU pueden competir con cualquiera.
¿Por qué cree que lo hace entonces?
-Es un puro discurso de campaña, porque el partido demócrata es de los sindicatos y por tanto debe responder a esas presiones.
¿Cuál es la otra razón por la que le preocupa un triunfo demócrata?
-Obama dice que está dispuesto a legitimar a cualquier gobierno enemigo de los EEUU, inclusive el de Raúl Castro.
¿Pero eso no podría generar un impacto negativo en parte de sus electores y en el resto de la población?
-Sin duda, por eso Hillary ya ha dijo que rechaza esa iniciativa, y que refleja la falta de experiencia de su adversario en las primarias.
Venezuela, un comercio forzoso
Este viernes el ex presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, dijo que los EEUU le financian el avance de Chávez con los dólares que le entrega con la compra de petróleo ¿Qué le respondería?
-Es un hecho que Venezuela es el principal socio comercial de los EEUU, por ahora, y que si decidiéramos un bloqueo a la compra de petróleo se generaría una reacción negativa en toda América Latina. Es un debate que no se puede ganar. Lo que estamos haciendo es buscar fuentes alternativas de energía para disminuir esa dependencia.
Reducido impacto de la crisis hipotecaria
Respecto de las turbulencias financieras generadas por los créditos “subprime”, Noriega se mostró seguro de que en breve comenzará a superarse la crisis de confianza que se generó en algunos sectores del mercado financiero.
¿En qué basa su pronóstico?
-En que las medidas que se han ido tomando en forma coordinada con el Tesoro y la Reserva Federal, están respondiendo correctamente.
¿Están esperando algún mayor impacto negativo sobre América Latina?
-Creemos que no, aunque sin duda que todavía resta alguna corrección en el mercado de bienes raíces en nuestro país.
El ex funcionario norteamericano Roger Noriega dijo a Infobae.com que cree que está todo dado para una victoria demócrata en las próximas elecciones. Preocupan las propuestas de proteccionismo.
El tema central que dominó la agenda del Coordinador de Asuntos del Hemisferio Occidental y de American Enterprise Institute es la preocupación del avance del populismo en varias naciones. Incluso, el posible triunfo de los demócratas en las elecciones de noviembre en los EEUU parece tener un punto de conexión con ese resurgimiento, habida cuenta de que “el partido demócrata es de los sindicatos”, dijo Noriega.
Esto confirma su apreciación sobre que “cuando se habla de populismo no se puede generalizar, porque tiene características diferentes en Bolivia, Ecuador, la Argentina…”, este es el diálogo que mantuvo el funcionario del gobierno de Bush con este enviado, después de su exposición sobre “América Latina y el Mundo: la Integración con los EEUU”, en el Seminario Internacional que organizó la Fundación Libertad, de esta ciudad.
¿Cuáles son sus expectativas sobre las próximas elecciones en los EEUU?
-Está todo para que ganen los demócratas, por eso estamos preocupados por dos razones: La primera porque los precandidatos se están peleando entre ellos, lo cual genera divisiones dentro del propio partido. Y además, nos inquieta las ideas proteccionistas que propone Barak Obama, con su fuerte crítica al tratado de libre comercio (TLC) con el Norte y su rechazo a un TLC con Colombia, porque eso constituye una actitud contra el comercio internacional. El debe saber que los EEUU pueden competir con cualquiera.
¿Por qué cree que lo hace entonces?
-Es un puro discurso de campaña, porque el partido demócrata es de los sindicatos y por tanto debe responder a esas presiones.
¿Cuál es la otra razón por la que le preocupa un triunfo demócrata?
-Obama dice que está dispuesto a legitimar a cualquier gobierno enemigo de los EEUU, inclusive el de Raúl Castro.
¿Pero eso no podría generar un impacto negativo en parte de sus electores y en el resto de la población?
-Sin duda, por eso Hillary ya ha dijo que rechaza esa iniciativa, y que refleja la falta de experiencia de su adversario en las primarias.
Venezuela, un comercio forzoso
Este viernes el ex presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, dijo que los EEUU le financian el avance de Chávez con los dólares que le entrega con la compra de petróleo ¿Qué le respondería?
-Es un hecho que Venezuela es el principal socio comercial de los EEUU, por ahora, y que si decidiéramos un bloqueo a la compra de petróleo se generaría una reacción negativa en toda América Latina. Es un debate que no se puede ganar. Lo que estamos haciendo es buscar fuentes alternativas de energía para disminuir esa dependencia.
Reducido impacto de la crisis hipotecaria
Respecto de las turbulencias financieras generadas por los créditos “subprime”, Noriega se mostró seguro de que en breve comenzará a superarse la crisis de confianza que se generó en algunos sectores del mercado financiero.
¿En qué basa su pronóstico?
-En que las medidas que se han ido tomando en forma coordinada con el Tesoro y la Reserva Federal, están respondiendo correctamente.
¿Están esperando algún mayor impacto negativo sobre América Latina?
-Creemos que no, aunque sin duda que todavía resta alguna corrección en el mercado de bienes raíces en nuestro país.
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