Una nota de El Universal.com anuncia el rodaje, todavía en ciernes, de un filme inspirado en la escabrosa vida del cubano más buscado del mundo: Luís Posada Carriles. Un título para esa película pudiera ser "Fósforo vivo".
La Villa del Cine producirá una película sobre el cubano Luis Posada Carriles, quien es vinculado con el terrorismo por los gobiernos de Cuba y Venezuela.
La información fue confirmada por la presidenta de la productora estatal, Lorena Almarza, quien ratificó que la dirección correrá por cuenta de Eduardo Barberena, quien tiene en su haber los largometrajes Tres tristes trópicos (1982) y Hora Texaco (1985), así como una serie de trabajos para la Villa.
Barberena informó que el rodaje, que ocupará ocho semanas, comenzará en septiembre y se realizará totalmente en Venezuela. El guión fue realizado por Gustavo Michelena.
Al ser consultado sobre el presupuesto, el director dijo no tener información, ya que la producción aún está "en pañales", pero descartó que supere a Miranda regresa, también de la Villa, que contó con más de cuatro millardos de bolívares.
En cuanto al elenco, este no está definido aún, ya que el casting apenas comenzó la semana pasada y Barberena declinó adelantar sus preferencias sobre el actor que encarnaría a Posada.
"Es un thriller político", aseguró el realizador, quien dijo sentirse "comprometido, porque es un tema delicado". La película tocará la voladura del avión cubano en 1976, en la que presuntamente estuvo involucrado Posada, así como la petición de su extradición por parte de Cuba y Venezuela.
20/7/07
19/7/07
Descubren en Cuba fósiles más antiguos de las Antillas
Los hallazgos son fruto de la cooperacion entre los museos de historia natural de Nueva York y de Cuba. Un perezoso, una ostra gigante, un tiburón y restos de sirénidos (esto suena a trasvestismo), son parte de las piezas testimoniales de una era formativa de nuestro caimán insular.
Sancti Spíritus, Cuba, 19 jul (PL). Los fósiles más antiguos de las Antillas fueron descubiertos en el Domo Zaza localizados en el sur de esta provincia, reveló hoy un científico cubano.
Alejandro Romero Emperador, miembro de la Fundación el Hombre y la Naturaleza, declaró a Prensa Latina que las primeras investigaciones en el sitio paleontológico se hicieron a inicios de la pasada década del 70 y en 1991 se localizó el yacimiento.
Las evidencias estudiadas tienen una antigüedad de 18 a 20 millones de años y fueron encontradas por expertos del grupo espeleológico SAMA.
Uno de los descubridores del lugar, el espeleólogo Luis Olmo Jaz, recordó que los primeros vestigos encontrados fueron de ostras gigantes, de un gran perezoso y de un tiburón, así como restos de sirénidos.
Los restos -dijo- afloraron cuando se ejecutaban las excavaciones del llamado canal Magistral para llevar el agua de la presa Zaza hasta la zona arrocera del sur espirituano.
Señaló que por varios años especialistas nacionales y extranjeros han trabajado en esa zona, ubicada a más de 370 kilómetros al este de La Habana, aguas abajo de la presa Zaza, la mayor del país.
La labor investigativa ha estado a cargo del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba con la colaboración de su similar de Nueva York.
Recientemente el doctor Fernando Rojas, director del Museo Nacional de Historia Natural, calificó el hallazgo como el más importante en esa rama de la Paleontología en la nación.
Comentó que las evidencias estudiadas permitieron llegar a la conclusión de la importancia del área, que no sería única, ya que como consecuencia de la dinámica geológica y marina podría abarcar desde Trinidad hasta Jatibonico.
Rojas añadió que sería de gran valor para la ciencia y la cultura de las nuevas generaciones la preservación del sitio con tanta riqueza de fósiles, acción que ya se ha emprendido.
Sancti Spíritus, Cuba, 19 jul (PL). Los fósiles más antiguos de las Antillas fueron descubiertos en el Domo Zaza localizados en el sur de esta provincia, reveló hoy un científico cubano.
Alejandro Romero Emperador, miembro de la Fundación el Hombre y la Naturaleza, declaró a Prensa Latina que las primeras investigaciones en el sitio paleontológico se hicieron a inicios de la pasada década del 70 y en 1991 se localizó el yacimiento.
Las evidencias estudiadas tienen una antigüedad de 18 a 20 millones de años y fueron encontradas por expertos del grupo espeleológico SAMA.
Uno de los descubridores del lugar, el espeleólogo Luis Olmo Jaz, recordó que los primeros vestigos encontrados fueron de ostras gigantes, de un gran perezoso y de un tiburón, así como restos de sirénidos.
Los restos -dijo- afloraron cuando se ejecutaban las excavaciones del llamado canal Magistral para llevar el agua de la presa Zaza hasta la zona arrocera del sur espirituano.
Señaló que por varios años especialistas nacionales y extranjeros han trabajado en esa zona, ubicada a más de 370 kilómetros al este de La Habana, aguas abajo de la presa Zaza, la mayor del país.
La labor investigativa ha estado a cargo del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba con la colaboración de su similar de Nueva York.
Recientemente el doctor Fernando Rojas, director del Museo Nacional de Historia Natural, calificó el hallazgo como el más importante en esa rama de la Paleontología en la nación.
Comentó que las evidencias estudiadas permitieron llegar a la conclusión de la importancia del área, que no sería única, ya que como consecuencia de la dinámica geológica y marina podría abarcar desde Trinidad hasta Jatibonico.
Rojas añadió que sería de gran valor para la ciencia y la cultura de las nuevas generaciones la preservación del sitio con tanta riqueza de fósiles, acción que ya se ha emprendido.
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18/7/07
Periodismo, estrés e hipertensión
Yo diría que los apasionados periodistas de blogs políticos también constituyen un grupo de riesgo.
SANTO DOMINGO, DN.- Los periodistas están entre los grupos de profesionales más proclives a padecer de problemas de presión alta, diabetes y estrés, según explicó el coordinador de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).
En una entrevista concedida a Clave Digital, el experto afirmó que estos datos parten de los resultados de un estudio sobre las condiciones de salud de los periodistas en República Dominicana realizado por la FELAP.
Dijo que el periodismo se encuentra entre las primeras cuatro profesiones que causan estrés, luego de los mineros, las fuerzas de seguridad y los médicos.
Expresó que el periodismo es considerado como un oficio estresante porque los periodistas con su afán de ejercer su trabajo olvidan atender su salud, lo puede influir directamente en la calidad de sus trabajos y ocasionar insatisfacciones por parte de sus superiores.
“El periodista cree que nunca le va a pasar nada, que la profesión está por encima de todo. A diferencia del periodista dominicano que según lo que he observado, tiene conciencia de las enfermedades que padece y muestran un alto grado de satisfacción en su oficio”, manifestó Baar en una visita que hizo al periódico Clave Digital.
El experto dijo que contrario a otros países de América Latina, como Argentina, Chile, Panamá, México, Nicaragua, Bolivia y Paraguay, en la República Dominicana los comunicadores no presentan situaciones dramáticas de salud.
Acerca del estudio
Raúl Baar manifestó que el estudio fue aprobado por el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), institución aliada al FELAP, en vista a que en estos momentos se registran grandes problemas salud, en especial cardiopatías, en las personas que ejercen el periodismo.
Esta evaluación consta de diferentes pruebas para medir el agotamiento emocional; sus hábitos de vida; condiciones laborales; alimentación; varios exámenes psicológicos, entre otras.
Baar expresó que al concluir su visita por República Dominicana, el FELAP se dirigirá a Perú, Ecuador, Guatemala y Puerto Rico para concluir sus estudios acerca de las condiciones de salud de los periodistas en América Latina.
SANTO DOMINGO, DN.- Los periodistas están entre los grupos de profesionales más proclives a padecer de problemas de presión alta, diabetes y estrés, según explicó el coordinador de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).
En una entrevista concedida a Clave Digital, el experto afirmó que estos datos parten de los resultados de un estudio sobre las condiciones de salud de los periodistas en República Dominicana realizado por la FELAP.
Dijo que el periodismo se encuentra entre las primeras cuatro profesiones que causan estrés, luego de los mineros, las fuerzas de seguridad y los médicos.
Expresó que el periodismo es considerado como un oficio estresante porque los periodistas con su afán de ejercer su trabajo olvidan atender su salud, lo puede influir directamente en la calidad de sus trabajos y ocasionar insatisfacciones por parte de sus superiores.
“El periodista cree que nunca le va a pasar nada, que la profesión está por encima de todo. A diferencia del periodista dominicano que según lo que he observado, tiene conciencia de las enfermedades que padece y muestran un alto grado de satisfacción en su oficio”, manifestó Baar en una visita que hizo al periódico Clave Digital.
El experto dijo que contrario a otros países de América Latina, como Argentina, Chile, Panamá, México, Nicaragua, Bolivia y Paraguay, en la República Dominicana los comunicadores no presentan situaciones dramáticas de salud.
Acerca del estudio
Raúl Baar manifestó que el estudio fue aprobado por el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), institución aliada al FELAP, en vista a que en estos momentos se registran grandes problemas salud, en especial cardiopatías, en las personas que ejercen el periodismo.
Esta evaluación consta de diferentes pruebas para medir el agotamiento emocional; sus hábitos de vida; condiciones laborales; alimentación; varios exámenes psicológicos, entre otras.
Baar expresó que al concluir su visita por República Dominicana, el FELAP se dirigirá a Perú, Ecuador, Guatemala y Puerto Rico para concluir sus estudios acerca de las condiciones de salud de los periodistas en América Latina.
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16/7/07
¿Qué volá?
Yo quisiera saber quién en Cuba, y bajo qué autoridad, pudo haberle concedido prerrogativas de ingerencia en asuntos internos a Chávez por el hecho de haber suscrito un acuerdo económico como el ALBA. Las declaraciones que reproduzco abajo son, francamente, una inaceptable estupidez.
Dijo Chávez:
"No vamos a meternos en ningún proceso interno de ningún país, a menos que tengamos alianzas para hacerlo como con Cuba, Nicaragua y Bolivia"... (el subrayado es mio).
Pueden ver el contexto general de la cita en: http://www.peru.com/noticias/idocs/2007/7/16/DetalleDocumento_424715.asp
Dijo Chávez:
"No vamos a meternos en ningún proceso interno de ningún país, a menos que tengamos alianzas para hacerlo como con Cuba, Nicaragua y Bolivia"... (el subrayado es mio).
Pueden ver el contexto general de la cita en: http://www.peru.com/noticias/idocs/2007/7/16/DetalleDocumento_424715.asp
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15/7/07
El chiste de los domingos
Un alemán de la VW está buscando una dirección en La Habana. Cerca del Vedado detiene su carro y se dirige a dos cubanos que están jugando dominó debajo de una mata.-”Entschuldigung, koennen Sie Deutsch sprechen?”- preguntó el alemán.
Los dos cubanos se miraron mudos…
-”Excusez-moi, parlez vous Français?”, intentó nuevamente; y los cubanos … callados.
-”Do you speak english?” Ni una palabra sale de los cubanos.
-”Prego signori, parlare Italiano?” Ninguna respuesta….
-”Você fala o português?” Nada… mudos.
El alemán, frustrado, se monta en su carro y se va. Unos minutos más tarde, uno de los cubanos le dice al otro:
-”Chico, yo creo que tal vez deberíamos aprender por lo menos un idioma extranjero”…
-”¿Y pa’qué , mi sangre?” -replica el otro.., ¡ese comemierda hablaba cinco y no le sirvieron pa’ na’!
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12/7/07
Cuba en la disyuntiva de Heinz Dieterich
¿Tendrá la vanguardia intelectual cubana la capacidad renovadora y el valor de evolucionar el Socialismo histórico hacia el Socialismo del Siglo XXI o permitirá que el paradigma del pasado liquide a su gran obra revolucionaria? Eso se pregunta Heinz Dieterich en el siguiente artículo.
Recientemente, el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) decidió que entre las prioridades de investigación en las Ciencias Sociales y Humanidades para el periodo 2007/2010 se integrara el "Socialismo del Siglo XXI". Esta es una noticia de alegría ya que, de convertirse en realidad, reintegraría la Revolución Cubana a uno de los debates teóricos más importantes para el futuro de la humanidad.
Cuando hablé hace seis años con los amigos de la vanguardia cubana sobre la teoría científica del socialismo del siglo XXI, las reacciones fueron mixtas. Algunos decían que el socialismo era "uno solo" y que no era necesario ni conveniente usar la categoría del socialismo del siglo XXI. Otros tuvieron una posición más abierta y convocaron a sus trabajadores para debatir la nueva teoría. En una de estas ocasiones, reunido con setenta directivos de la institución, esperabamos al Comandante Fidel Castro, pero en el último momento no pudo asistir.
La posición de los revolucionarios que decían, "hay un solo socialismo" y que no hay que hablar del "socialismo del siglo XXI", me parecía insostenible, porque representaba la posición de los obispos católicos ante la nueva cosmovisión científica de Galileo Galileí: negar lo obvio e innegable. Recuerdo una conversación con un muy querido amigo de la Revolución, quien estuvo en Africa con el Ché, a quién expresé mi convicción de la siguiente manera: "Cuba tiene dos alternativas: o se integra al naciente debate mundial sobre el Socialismo del Siglo XXI o se quedará aislado de esta torrente mundial, con un alto costo teórico y político para la Revolución. Y la idea, de poder impedir el debate, es ilusoria."
Estos diálogos se dieron cuatro años antes de que el Presidente Chávez adoptara el concepto del Socialismo del Siglo XXI, como bandera política de la Revolución bolivariana, cristiana y nacionalista que encabezaba, y lo lanzara públicamente en el V Foro Social Mundial en Porto Alegre. Con la continua promulgación del concepto por el líder bolivariano, todo intento de los intelectuales orgánicos estatales de frenar el progreso del debate estaba condenado al fracaso.
El avance teórico y el impacto práctico de los trabajos de la Escuela de Escocia, con Paul Cockshott y Allin Cotttrell, proveniente de Robert Owen y de la informática; y de la Escuela de Bremen, emergente del inventor de la computadora, Konrad Zuse y del genio universal Arno Peters, fueron un segundo factor que hicieron irreal el intento de conceptualizar al socialismo como un fenómeno sin evolución.
Acabamos de traducir al castellano y publicar en Venezuela la obra de Paul y Allin, y la bautizamos junto con Paul Cockshott y con nuestra edición ampliada de Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI y el Breviario del Socialismo del Siglo XXI, en Caracas y Barquisimeto, con el apoyo del Bloque Regional de Poder Popular (BRPP), Sección Venezuela. Una semana antes presentamos mi obra en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas con el Ministro de Defensa, General en Jefe Raúl Isaías Baduel; el Presidente alterno del Parlamento Latinoamericano, Amilkar Figueroa y el Presidente de la Comisión Permanente de Política Exterior de la Asamblea Nacional, Carlos Escarrá. Este año todavía saldrá publicado en la India el libro de Paul y Allin, y el mío, en Turquía. La nueva teoría se abre paso y su avance es imparable.
Se presenta, entonces, la paradójica situación de que la teoría del socialismo del siglo XXI ha sido publicada en chino, en ruso, en alemán, en turco, en inglés, en castellano, en checo y en catalán, y prácticamente en todos los países de América Latina, pero no en Cuba, única nación de la Patria Grande que se define como socialista.
En noviembre de 2005, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el Director General de la Editora Política y Agencia Literaria del Comité Central del Partido Communista de Cuba, el amigo Santiago Dórquez, me pidió un libro para la publicación en la isla. Habiéndose publicado diez obras mías en Cuba, posiblemente la mayor cantidad de obras de un autor externo en el genero de no-ficción en la isla, le di El Socialismo del Siglo XXI. Y le advertí con escepticismo que no creía que iba a lograr la publicación.
En noviembre del 2006 nos encontramos de nuevo en la FIL de Guadalajara y, efectivamente, no había publicado el libro. Las razones que me dio fueron varias, que no había papel, que se tenía que imprimir para terceros países, etc., pero que no se trataba de un problema político. ¿Qué me dirá en noviembre de este año, cuando lo veré otra vez en Guadalajara?
La última discusión macroteórica sobre la economía socialista se dio en Cuba a inicios de los años sesenta, personificado en Che Guevara y Charles Bettelheim, y recordado a veces como el "Gran Debate". Los argumentos de ambos campos muestran las limitaciones características de su tiempo que impedían enfocar el socialismo del siglo XXI como un problema cibernético ---la sustitución del precio de mercado por una institución cibernética socialista--- que es la única forma de solucionarlo.
La propuesta del Che, inspirada en el paradigma organizativo de las grandes empresas transnacionales, era idealista a la luz de las condiciones objetivas de la Revolución cubana y, por lo mismo, irrealizable. La posición de Bettelheim et al, cercana al modelo soviético, a su vez no podía trascender los límites de una economía estatal no-crematística, basada en el mecanismo informático de los precios del mercado mundial. Con la salida del Ché a otros mundos que requerían su empeño revolucionario, en 1965, el "gran debate" terminó y la pregunta del guerrillero heroico, "¿Por qué pretender buscar en las formas congeladas del realismo socialista la única receta válida?", quedó en el aire.
A partir de 1986, Raúl Castro rescata gradualmente para las empresas de las Fuerzas Armadas la racionalidad económica del modelo soviético; en el V Congreso del PCC en 1997 el partido acepta esa experiencia y la generaliza en 1998 por la Ley No. 187; pero el debate teórico nunca volvió a la altura que requerían los problemas del sistema cubano y del socialismo mundial. A tal grado, que tres años después, la gran científica y Directora del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Rosa Elena Simeone, expresaba con preocupación que faltaba rigor en los trabajos de las ciencias sociales en Cuba y que era necesario recuperar "el método científico" y la investigación teórica en esas ciencias (sic).
Sin embargo, cuando aparecieron los nuevos enfoques teóricos del Socialismo del Siglo XXI, el poder dirigente del Estado no instrumentó la apertura necesaria hacia ellos. En consecuencia, la intelligentsia siguió su dinámica inherente, de no moverse sin luz verde de la vanguardia política.
Con la resolución mencionada el Comité Central del Partido ha dado un muy cauteloso paso hacia la recuperación del debate macroteórico. Si este paso logrará sacudir las estructuras burocráticas del aparato académico en las ciencias sociales y el rescate del método científico, queda por verse.
La pregunta central es esta: ¿Tendrá la vanguardia intelectual cubana la capacidad renovadora y el valor de evolucionar el socialismo histórico hacia el Socialismo del Siglo XXI o permitirá que el paradigma del pasado liquide a su gran obra revolucionaria
Recientemente, el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) decidió que entre las prioridades de investigación en las Ciencias Sociales y Humanidades para el periodo 2007/2010 se integrara el "Socialismo del Siglo XXI". Esta es una noticia de alegría ya que, de convertirse en realidad, reintegraría la Revolución Cubana a uno de los debates teóricos más importantes para el futuro de la humanidad.
Cuando hablé hace seis años con los amigos de la vanguardia cubana sobre la teoría científica del socialismo del siglo XXI, las reacciones fueron mixtas. Algunos decían que el socialismo era "uno solo" y que no era necesario ni conveniente usar la categoría del socialismo del siglo XXI. Otros tuvieron una posición más abierta y convocaron a sus trabajadores para debatir la nueva teoría. En una de estas ocasiones, reunido con setenta directivos de la institución, esperabamos al Comandante Fidel Castro, pero en el último momento no pudo asistir.
La posición de los revolucionarios que decían, "hay un solo socialismo" y que no hay que hablar del "socialismo del siglo XXI", me parecía insostenible, porque representaba la posición de los obispos católicos ante la nueva cosmovisión científica de Galileo Galileí: negar lo obvio e innegable. Recuerdo una conversación con un muy querido amigo de la Revolución, quien estuvo en Africa con el Ché, a quién expresé mi convicción de la siguiente manera: "Cuba tiene dos alternativas: o se integra al naciente debate mundial sobre el Socialismo del Siglo XXI o se quedará aislado de esta torrente mundial, con un alto costo teórico y político para la Revolución. Y la idea, de poder impedir el debate, es ilusoria."
Estos diálogos se dieron cuatro años antes de que el Presidente Chávez adoptara el concepto del Socialismo del Siglo XXI, como bandera política de la Revolución bolivariana, cristiana y nacionalista que encabezaba, y lo lanzara públicamente en el V Foro Social Mundial en Porto Alegre. Con la continua promulgación del concepto por el líder bolivariano, todo intento de los intelectuales orgánicos estatales de frenar el progreso del debate estaba condenado al fracaso.
El avance teórico y el impacto práctico de los trabajos de la Escuela de Escocia, con Paul Cockshott y Allin Cotttrell, proveniente de Robert Owen y de la informática; y de la Escuela de Bremen, emergente del inventor de la computadora, Konrad Zuse y del genio universal Arno Peters, fueron un segundo factor que hicieron irreal el intento de conceptualizar al socialismo como un fenómeno sin evolución.
Acabamos de traducir al castellano y publicar en Venezuela la obra de Paul y Allin, y la bautizamos junto con Paul Cockshott y con nuestra edición ampliada de Hugo Chávez y el Socialismo del Siglo XXI y el Breviario del Socialismo del Siglo XXI, en Caracas y Barquisimeto, con el apoyo del Bloque Regional de Poder Popular (BRPP), Sección Venezuela. Una semana antes presentamos mi obra en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas con el Ministro de Defensa, General en Jefe Raúl Isaías Baduel; el Presidente alterno del Parlamento Latinoamericano, Amilkar Figueroa y el Presidente de la Comisión Permanente de Política Exterior de la Asamblea Nacional, Carlos Escarrá. Este año todavía saldrá publicado en la India el libro de Paul y Allin, y el mío, en Turquía. La nueva teoría se abre paso y su avance es imparable.
Se presenta, entonces, la paradójica situación de que la teoría del socialismo del siglo XXI ha sido publicada en chino, en ruso, en alemán, en turco, en inglés, en castellano, en checo y en catalán, y prácticamente en todos los países de América Latina, pero no en Cuba, única nación de la Patria Grande que se define como socialista.
En noviembre de 2005, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el Director General de la Editora Política y Agencia Literaria del Comité Central del Partido Communista de Cuba, el amigo Santiago Dórquez, me pidió un libro para la publicación en la isla. Habiéndose publicado diez obras mías en Cuba, posiblemente la mayor cantidad de obras de un autor externo en el genero de no-ficción en la isla, le di El Socialismo del Siglo XXI. Y le advertí con escepticismo que no creía que iba a lograr la publicación.
En noviembre del 2006 nos encontramos de nuevo en la FIL de Guadalajara y, efectivamente, no había publicado el libro. Las razones que me dio fueron varias, que no había papel, que se tenía que imprimir para terceros países, etc., pero que no se trataba de un problema político. ¿Qué me dirá en noviembre de este año, cuando lo veré otra vez en Guadalajara?
La última discusión macroteórica sobre la economía socialista se dio en Cuba a inicios de los años sesenta, personificado en Che Guevara y Charles Bettelheim, y recordado a veces como el "Gran Debate". Los argumentos de ambos campos muestran las limitaciones características de su tiempo que impedían enfocar el socialismo del siglo XXI como un problema cibernético ---la sustitución del precio de mercado por una institución cibernética socialista--- que es la única forma de solucionarlo.
La propuesta del Che, inspirada en el paradigma organizativo de las grandes empresas transnacionales, era idealista a la luz de las condiciones objetivas de la Revolución cubana y, por lo mismo, irrealizable. La posición de Bettelheim et al, cercana al modelo soviético, a su vez no podía trascender los límites de una economía estatal no-crematística, basada en el mecanismo informático de los precios del mercado mundial. Con la salida del Ché a otros mundos que requerían su empeño revolucionario, en 1965, el "gran debate" terminó y la pregunta del guerrillero heroico, "¿Por qué pretender buscar en las formas congeladas del realismo socialista la única receta válida?", quedó en el aire.
A partir de 1986, Raúl Castro rescata gradualmente para las empresas de las Fuerzas Armadas la racionalidad económica del modelo soviético; en el V Congreso del PCC en 1997 el partido acepta esa experiencia y la generaliza en 1998 por la Ley No. 187; pero el debate teórico nunca volvió a la altura que requerían los problemas del sistema cubano y del socialismo mundial. A tal grado, que tres años después, la gran científica y Directora del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Rosa Elena Simeone, expresaba con preocupación que faltaba rigor en los trabajos de las ciencias sociales en Cuba y que era necesario recuperar "el método científico" y la investigación teórica en esas ciencias (sic).
Sin embargo, cuando aparecieron los nuevos enfoques teóricos del Socialismo del Siglo XXI, el poder dirigente del Estado no instrumentó la apertura necesaria hacia ellos. En consecuencia, la intelligentsia siguió su dinámica inherente, de no moverse sin luz verde de la vanguardia política.
Con la resolución mencionada el Comité Central del Partido ha dado un muy cauteloso paso hacia la recuperación del debate macroteórico. Si este paso logrará sacudir las estructuras burocráticas del aparato académico en las ciencias sociales y el rescate del método científico, queda por verse.
La pregunta central es esta: ¿Tendrá la vanguardia intelectual cubana la capacidad renovadora y el valor de evolucionar el socialismo histórico hacia el Socialismo del Siglo XXI o permitirá que el paradigma del pasado liquide a su gran obra revolucionaria
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