Mostrando entradas con la etiqueta Raúl Castro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Raúl Castro. Mostrar todas las entradas

2/3/08

Dieterich: Raúl tiene que crear una nueva utopía en Cuba

Óscar Martínez , periodista de La Prensa Gráfica, de El Salvador, publicó esta entrevista con Hans Dieterich, quien valora posibles escenarios de la gestión presidencial de Raúl Castro.

Empiezo con la pregunta que usted dejó planteada en aquella entrevista de diciembre de 2006: Lo importante, dijo, es saber cuál de las tres corrientes que Fidel personalizaba dominaría tras su salida: la vanguardista, la centrista o la conservadora. ¿Cuál resultó ser?
Pienso, y estoy muy contento, que es la fracción de vanguardia la que ha tomado las riendas. Además, creo que la fracción de Raúl Castro es la única que tiene el poder de cambiar el rumbo de las cosas en Cuba.
¿Por qué cree que es el grupo que puede encaminar Cuba?
En todo organismo político grande hay tres secciones: izquierda, centro y derecha. El Partido Comunista de Cuba tiene esas fracciones, y la más vanguardista y poderosa ha sido siempre la del núcleo original de la guerrilla, encabezada por Fidel, Raúl, el Che, Camilo Cienfuegos, etcétera. Esta fracción hegemónica ha logrado mantener el control durante 50 años. La transferencia del mando a Raúl garantizará en la medida de lo posible que tenga el poder gente que luego no va a liquidar la revolución. Tú ves ejemplos como la revolución mexicana y la soviética donde desde el interior de los partidos ha salido la gente que ha destruido el proceso.
Si ganó la vanguardia, dígame con nombres quiénes son los conservadores.
No quisiera mencionar nombres. Hay un sector ortodoxo que, como en cualquier organización de masas, opta por la preservación de lo existente. Ese sector existe, y no solo en cuanto a la política, sino en cuanto a la economía, a los valores de la familia, a la homosexualidad, al trato de las mujeres. Ese sector tiene mucho poder en Cuba. Y, el otro peligro, son los sectores burocráticos. El estado es extremadamente grande, porque se ha burocratizado excesivamente todo, y la gente que está ahí no quiere perder su trabajo y va a bloquear cualquier reforma. El obstáculo más grande para las reformas de Raúl viene de una burocracia que quiera proteger su status quo, y de los sectores conservadores. No quiero mencionar nombres, pero es obvio que hay muchos en Cuba.
Cuando usted dice vanguardia, todo el mundo dice continuismo: Raúl, el previsible sucesor; Ricardo Alarcón se mantiene en el cargo de presidente de la Asamblea Nacional, y Machado Ventura ya era del buró político y de la generación de Fidel.
Me parece que aquí hay un interés de aprovechar esto para fines políticos, de decir que nada ha cambiado, y que por tanto el bloqueo tiene que seguir. Veo también un profundo desconocimiento, porque el gobierno de Raúl es un gobierno de transición, por el simple hecho biológico de que Raúl no va a poder hacer esto por más de cinco años, pero en ese tiempo se forma más la generación de los jóvenes como Felipe Pérez Roque (canciller), que van a tomar el gobierno por completo, pero de momento ni (Carlos) Lage (ex vicepresidente) ni Felipe tienen la autoridad moral que tiene Raúl. Contrario a lo que dice la prensa occidental, Raúl es muy querido por los cubanos.
¿Lo de que este es un gobierno de transición se lo han dicho a usted dirigentes cubanos?
Yo conozco a Raúl, conozco a Felipe, y a muchos líderes, y creo que entiendo la lógica del proceso, y la misma esa lógica en los últimos 15 años indica lo que estoy diciendo. El gobierno cubano odia el concepto transición, porque interpretan que se refiere a un cambio del proyecto revolucionario, obviamente no necesariamente significa esto. Si Cuba no quiere ir en el camino de la República Democrática Alemana (RDA) y la Unión Soviética (URSS) tiene que hacer los cambios que Raúl va a hacer, y hacerlos de manera controlada, y en poco tiempo. Cuba tiene la ventaja de tener un equipo con gran experiencia y capacidad de cambio. No es más de lo mismo, es la fuerza renovadora que viene de la fuerza existente, y evita un cambio violento que podría llevar a una pérdida del proceso, como pasó con la URSS, la RDA o Polonia.
Usted siempre ha dicho que cuando en la RDA y en la URSS terminó su principal fuerza de cohesión, osea el líder del partido, esos sistemas cayeron. ¿Por qué no ha de pasarle esto a Cuba?
No se puede excluir que ocurra, pero creo que no, por los discursos de Raúl. Queda claro que ha entendido que hay que reestructurar la economía, para mejorar las condiciones de vida, que hay que combatir el burocratismo, que hay que anular restricciones absurdas del pasado. Estoy absolutamente seguro de que Raúl va a lograr oxigenar no solo la política del estado, sino también la política del partido. Si no logra esto, entonces no habrá futuro. Además, ha estado ahora Hans Modrow (ex primer ministro de la RDA), y por supuesto el debate esencial ha sido sobre cómo cayó la RDA y qué hay que evitar en esta transición para evitar ese camino.
Modrow negó que esté ahí para hablar sobre lo que usted dice.
Creo que Hans cayó en una trampa de sectores estalinistas de prensa latina que han ido divulgando la mentira de que yo decía que él estaba en visita clandestina allá. Él entra en el juego, pero él se quema, porque él había dado, estando en Cuba, dos entrevistas a diarios alemanes, donde él dijo que había hablado con Alarcón y con el ministro de Economía, Rodríguez, e inclusive había dicho que habían preguntado lo que se había hecho en la RDA en 1989, y él había contestado que dar más libertad de viajes y a la pequeña empresa, etcétera. El comité Central del Partido Comunista de Cuba no te invita para que pases diez días de vacaciones en la Habana. Él tuvo además una invitación personal de Fidel, y ¿de qué iban a hablar? ¿De agujeros negros? ¿De la esfera climatológica? Este ha sido siempre un método de aprender de Fidel. Él investiga personalmente a los protagonistas. Lo de Modrow es un caso clásico. Él ha estado siete veces en Cuba. En enero hablé con Modrow, y me dijo muy claro: el principal problema (de la RDA) fue el sistema político altamente centralizado que imposibilitaba la renovación que cualquier sistema socio económico necesita.
Por cierto, de lo que más ha hablado Raúl es de aplicar medidas económicas: revaluar el peso, eliminar el fenómeno de la doble moneda: el cubano tiene pesos y Cuba vende en dólares, y eliminar subsidios absurdos. ¿Suficiente?
Si tú lees el párrafo en el que se dirige a la economía, puedes resumirlo en un concepto: precio. El problema económico en Cuba es la estructura de precios que distorsiona la asignación de recursos y mano de obra, y Raúl ha entendido eso. Dice que hay que aumentar tres veces los precios de los productos agrícolas, que es imprescindible para elevar la producción, dice que hay que aumentar el salario, que es un precio, el del trabajo. Dice que hay que modificar la tasa de conversión al dólar, que es el precio del dinero. El eje de todo su discurso económico es que hay que modificar la relación de precios con el exterior e internamente si queremos modificar la economía. Son cambios necesarios, y la política de Raúl va a decidir esto, y tienen cuatro o cinco años, no más. Va a decidir si Cuba llega al capitalismo o a un socialismo del siglo XXI.
¿Cuatro o cinco años?
Sí, porque después de Raúl no va a haber un líder que tenga en la población el mismo peso. No se puede sustituir a la vieja generación. Los nuevos, aunque sean buenos, no tienen el carisma y la autoridad moral de gente como Raúl. Y sin esa autoridad moral no puedes pedir más sacrificios. A mí juicio esta es la última oportunidad que tiene la revolución para construir una nueva fase evolutiva más adecuada a las nuevas condiciones mundiales.
Usted mencionaba que había necesidad de crear un proyecto nuevo que entusiasme a la juventud. ¿Cómo un joven se va a entusiasmar al ver que sus líderes son tres señores que podrían ser sus abuelos?
Eso depende de la capacidad de Raúl de dar participación a la juventud y de encontrar un lenguaje que devuelva la esperanza. Lo que Raúl tiene que crear es una nueva utopía semejante a la del 59. Deben ser capaces de vincular hechos de reforma con un discurso que encienda la mecha en la juventud. Si fallan en esto, entonces el proceso va a tener que trabajar sin tener a la mayoría de la juventud.
Lo que garantizaría la muerte de ese proceso en 10 ó 15 años
Sí. Si no se logra encantar a la juventud de nuevo, el proceso a mediano plazo está en peligro, porque esa juventud va a conducir mañana las posiciones de poder.
¿Se le ocurre un ejemplo práctico de utopía?
Sí. Yo propuse hace 15 años en la televisión cubana que utilizaran a los científicos como modelos de identificación para la juventud. Porque todos los modelos estaban petrificados, y solo eran el Che y Fidel, y tienes que ser como ellos, y la gran mayoría de la gente no puede ser como ellos, porque son excepcionales. Necesitas encontrar héroes nuevos. Ejemplo: la primera vacuna contra la meningitis meningocócica B fue inventada por una científica llamada Conchita Campa. No sabían si iba a funcionar, entonces ella se inyectó la enfermedad, que es muy peligrosa, para demostrar que la vacuna funcionaba. Esa historia encanta a cualquier joven. Y así hay montones de historias, tienen a los héroes que quieran. Si se hace esto bien, la juventud se va a encantar, porque si hay algo en Cuba es un canal abierto hacia ser un gran científico. No han sabido aprovechar esto. Se quedaron estancados. Si no logra activar el potencial de entusiasmar a los jóvenes, el proceso estará en peligro.
Echar a andar procesos petrificados para que den a luz utopías nuevas, dinámicas económicas que deben cambiar, burocracias y prohibiciones que han de desaparecer, y todo en cuatro años. No parece muy alentador.
Creo que hay buenas condiciones ahora, porque por primera vez en 15 años hay capital disponible. Las reservas que vienen de las exportaciones, hay petróleo que viene de Venezuela y líneas de crédito de China, por ejemplo una de 500 millones de dólares. Hay por primera vez dinero en cantidades nada despreciables. Hay un plan de inversión para la infraestructura de transportes, ferrocarriles y carreteras, que es de $2,000 millones. Creo que esto tendrá éxito, porque hay una gran demanda de consumo que no se ha satisfecho, hay una población de alto nivel educativo, y si se logra meter el capital suficiente, creo que todo puede funcionar.
Y el embargo estadounidense, ¿qué tal fundamental es para la economía de la isla?
Tiene un efecto fundamental, porque cuando EE.UU se entera de algún plan de inversión presiona para que esto no ocurra. Hace cinco años, la empresa mexicana de cemento, Cemex, la tercera más grande del mundo, había empezado a invertir en Cuba, y Washington les dio un ultimátum: o Cuba o Estados Unidos. El más dañino efecto del bloqueo es la amenaza a cualquier potencial inversionista de cerrarle el mercado más grande del mundo, que es el estadounidense. El bloqueo sí es un factor negativo real. Sin embargo, en la medida en que la relación estratégica con China se fortalece y a través de Venezuela se fortalezca en energía y con Argentina y Brasil en manufactura, el impacto del bloqueo va a ser año por año menor.
Veo que los cambios fundamentales son los económicos. ¿Aquellos operativos como libertad para viajar resultan superficiales?
Lo económico es un elemento fundamental, pero por ejemplo el mejoramiento del transporte público es algo muy sentido por la población. La falta de vivienda, la falta de alimentos, son elementos importantes en la vida cotidiana. Y no hay que subestimar para nada las libertades civiles, por ejemplo el que un cubano aunque tenga dinero no pueda hospedarse en un hotel de turistas es una discriminación contra los nacionales, y es inaceptable, y la población lo resiente. Lo económico es la base del pronto mejoramiento, pero las libertades políticas y civiles van a ser de suma importancia para tener el apoyo de la población.
Cito la solución que usted planteó: “Una combinación del modelo chino con elementos del socialismo del siglo XXI”. Traduzca esto para el lector de a pie.
El gobierno de Raúl tiene dos presiones. Uno: debe mejorar en tiempos relativamente cortos la situación socioeconómica de la población. Esto solo es posible si se incentiva la economía y se paga mejor el trabajo, se quitan tantas regulaciones que impiden el trabajo por cuenta propia, etcétera. Se necesita el desarrollismo estatal que hoy hace China. Un desarrollismo encabezado por el estado. Lo segundo es que quieren seguir con un proyecto socialista, porque Raúl es un comunista convencido, igual que Fidel. Si quieres un socialismo en esa nueva fase en la que refuerzas elementos de la economía de mercado, no puede ser el socialismo histórico, que ha dejado de ser atractivo para la población. Deben entablar los primeros pasos del socialismo del siglo XXI: dar más participación política a los ciudadanos que hoy tienen muy escasas posibilidades de influenciar en la política cubanaza. Deben transitar hacia una economía democrática, donde la población decida cómo se reparte el presupuesto nacional. En lo económico, el socialismo del siglo XXI significa que la población empiece a tener influencia a nivel de presupuesto nacional, en los municipios y a nivel micro en la empresa. Lo que yo digo es que si la dirigencia cubana se va solo por la vía china, terminará en el capitalismo; si solo quiere ir por la vía del socialismo del siglo XXI, no podrá mejorar la calidad de vida con prisa, y se les vendrá una crisis fuerte. Deben combinar para tener avance económico y avance democrático participativo.
¿Le gustaría ver en Cuba referéndum como los de Venezuela?
Por supuesto. De hecho, hubo una fase en Cuba donde había una institución a mi juicio muy positiva, el Parlamento Obrero, fue en los años 90. Se hacían reuniones en todas las fábricas, hospitales, empresas, y se discutía, por ejemplo, cómo resolver el problema de la inflación, y muchos más. Esa es una forma de democracia directa, participativa y obrera que debería tener un estado que se llame socialista. Claro que me gustaría que hubiese referéndum, no veo otra forma de activar el interés de la población en el socialismo.
Pero en un referéndum hay que aceptar a la disidencia, y aceptar que a veces gana, como en Venezuela recientemente.
Por supuesto, es un peligro, porque Washington se metería con todo su dinero, pero yo calculo que en este momento no hay más allá del 10% de la población (cubana) que quiere un sistema capitalista, creo que la gran mayoría quiere mantener lo positivo del sistema y mejorar algunos aspectos. Si el gobierno de Raúl logra dar la nueva utopía, esa disidencia de 10% no podría crecer.
Una vez habló de la frase de García Márquez, que decía que Fidel era su propia oposición, por su constante reflexión. ¿Quién se opone a Raúl?
Habrá mucha gente que estará en contra de las reformas de Raúl, y claro que hay muchos sectores con poder burocrático, pero creo que la fracción de Raúl es la única que puede superar estos obstáculos que gente desde adentro le va a poner. Por corrupción, por flojera, por lo que sea.
Toma vigencia la frase que Fidel pronunció el 17 de noviembre de 2005: “Nosotros mismos podríamos destruir la revolución”.
Sí, efectivamente, es correcta esa afirmación. Todas las revoluciones han sido destruidas desde adentro. Además, Fidel era jefe del estado y oposición, pero con Raúl será diferente, porque permitirá que la oposición sea institucional. La gente se va a atrever a decir más cosas, y ya lo estamos viendo. Hay tres centros de poder: el buró político, el consejo de estado y el consejo de ministros, son tres centros de decisión que van a hacer más colectivo el proceso de decisión. Hablo de voces divergentes dentro del partido y dentro de las organizaciones de masas, como los sindicatos y universidades. Va a haber más libertad para expresar críticas, de eso no me cabe duda.

24/2/08

Raúl Castro fue electo Presidente del Consejo de Estado

Acaba de ser confirmado Raúl Castro como Presidente del Consejo de Estado de Cuba, tras el voto de la nueva Asamblea, al frente de la cual continúan Ricardo Alarcón, como Presidente, y Jaime Crombet, como Vicepresidente.
El nuevo parlamento también eligió para ocupar el cargo de Primer Vicepresidente a José Ramón Machado Ventura, y como vicepresidentes: Juan Almeida Bosque, Carlos Lage Dávila, Julio Casas Regueiro, Esteban Lazo Hernández y Abelardo Colomé Ibarra. José Miyar Barrueco continuará como secretario de este órgano colegido del poder estatal, que cuenta además con otros 23 miembros.
El Consejo de Estado tiene 13 nuevos integrantes, lo cual representa un 41,9% de renovación.
Breves del discurso ante la Asamblea
En su discurso de toma de posesión del cargo, Raúl Castro aclaró que la revolución mantendrá su esencia, sin que ello signifique que el proceso de transformaciones para perfeccionarla sea detenido; principalmente expuso las líneas generales del programa de acción que caracterizarán la nueva etapa, entre ellas el fortalecimiento de la institucionalidad del Estado y del gobierno, la simplificación de la gestión de gobierno, la reanimación de la economía y el desmontaje del exceso de prohibiciones para los ciudadanos.

23/9/07

RAUL CASTRO DEFIENDE DEBATE SOBRE PROBLEMAS DE CUBA

Esto lo acaba de informar la agencia ANSA:

El presidente interino de Cuba, Raúl Castro, consideró hoy un ejercicio "democrático" los debates en curso en el país hace semanas sobre su discurso el 26 de julio, cuando habló de la necesidad de reformas "estructurales" e instó a los cubanos a pronunciarse "con valentía y sinceridad".
"Se les ha dicho a todos que pueden hablar de todo lo que quieran hablar, no sólo del discurso, con valentía, con sinceridad", dijo el mandatario en Varadero, unos 150 kilómetros al este de La Habana, al despedir al presidente de Angola, José Dos Santos, quien se reunió ayer con el convaleciente Fidel Castro.
"La discusión es verdadera democracia sobre todo para retroalimentarnos, oír nosotros directamente la opinión de la población", añadió Raúl Castro, presidente interino desde julio de 2006 debido a la enfermedad de su hermano, Fidel Castro.
Organizaciones de masas discuten desde hace semanas en reuniones en barrios y centros laborales el discurso efectuado por Raúl el 26 de julio, aniversario del asalto al Cuartel Moncada, cuando hizo una autocrítica y llamó a efectuar los cambios estructurales necesarios.
En su intervención, Raúl Castro reconoció dificultades que agobian a los cubanos, males como la corrupción y la burocracia, y habló del salario insuficiente.
"Para tener más hay que partir de producir más y con sentido de racionalidad y eficiencia", dijo y aseguró que se harán los "cambios estructurales y de concepto que resulten necesarios".
En las discusiones, que se extenderán durante todo este mes y parte de octubre "se van recoger todas las opiniones de la base".

2/9/07

El socialismo imaginado: sigue el debate en Cuba

Así lo enfoca Pedro Campos en un artículo titulado "Orienta el PCC debate profundo y libre del discurso de Raúl el 26 de julio", el cual se suma a los trabajos recientemente aparecidos de Soledad Cruz y otros que he publicado en mis últimas entradas del blog. Los subrayados son mios. El autor acaba de publicar hoy 15 recomendaciones para el sistema de cambios estructurales. Están al finalizar el primer artículo. Aquí lo tienen, acabado de salir del horno.

Circula en las estructuras del Partido Comunista de Cuba y de la Central de Trabajadores de Cuba un documento con el emblema de la editora política, orientando el debate del discurso de Raúl el 26 de julio pasado, donde hacía una crítica de las deficiencias internas y llamaba a realizar “cambios estructurales” para enfrentar la situación existente.

En un ejemplo concreto hacia la democracia participativa, respondiendo a un clamor en las bases revolucionarias que se ha ido generalizando en los últimos meses y en evento que recuerda las fructíferas Asambleas Abiertas de 1980, el documento plantea que se deberá propiciar un debate profundo en ambiente de absoluta libertad y sinceridad acerca de los temas centrales del discurso. Se piden opiniones y propuestas sobre los temas planteados por Raúl como la producción de alimentos, sustitución de importaciones, elevación de la producción, eficiencia, ahorro y productividad, el gasto más allá del ingreso y la decisión de construir el socialismo, único elemento que jamás cuestionará un revolucionario cubano. Igual se deberán debatir otras opiniones y sugerencias con aspectos relacionados con la situación económica y social del país.

El documento, incluye la reflexión del Comandante en Jefe “La llama eterna” que él denominó su “otra proclama”, en la que señaló textualmente: “La lucha debe ser implacable contra nuestras propias deficiencias y contra el enemigo insolente que intenta apoderarse de Cuba…es deber sagrado reforzar sin tegua nuestra capacidad y preparación defensiva. Nadie se haga la menor ilusión de que el imperialismo…negociará con Cuba”.

Esta orientación del Partido es una muestra de la capacidad de rectificación en la dirección revolucionaria y una oportunidad que los comunistas y revolucionarios, los trabajadores manuales e intelectuales honestos, no pueden dejar pasar sin manifestar todas sus opiniones y propuestas para convertir este proceso de discusiones en una fuente revitalizadora del socialismo cubano, aunque para algunos escépticos no pase de ser “otro llamado democrático al IV Congreso o una valvulita de escape ante la presión de la militancia”.

El discurso de Raúl el 26 de julio y las reflexiones de Fidel, indican claramente la compleja situación por la que atraviesa la Revolución Cubana, la cual parece invisible para otros quienes no acaban de entender el decisivo momento histórico que estamos viviendo. No realizar los cambios que pidió Raúl en breve, elevará el actual nivel de agudización de las contradicciones sociales a una situación imprevisible, dado el aumento de la insatisfacción popular y el auge y extensión del cuestionamiento a la conducción actual de la economía, la política y la sociedad.

La dura realidad que nos cuesta trabajo aceptar de que el Jefe histórico ya no estará probablemente en condiciones de seguir al frente del proceso y la preparación que evidentemente viene realizando el imperio para cambiar paulatinamente su táctica política (**) de bloqueo y agresión por la de acercamiento y penetración y aplicarla en cuanto lo considere oportuno, nos obliga a acelerar los cambios imprescindibles en el sistema para garantizar -a la mayor brevedad posible- una revitalización del proyecto socialista cubano, que lo saque del actual estancamiento.

La defensa de la Revolución es un problema militar, pero también económico, político y social y sobre todo de apoyo masivo popular.

Ningún gobierno del viejo socialismo de Estado neocapitalista, ni siquiera la Unión Soviética que derrotó al fascismo en la II Guerra Mundial, con todo su desarrollo nuclear y espacial, estuvo en condiciones de aguantar la embestida imperialista “pacífica” de la “Convergencia” y el “Tendido de Puentes”. A 90 millas del enemigo histórico, con una economía en crisis, con tantas insatisfacciones económicas y sociales y con todas las deformaciones proto-capitalistas introducidas en el Periodo Especial, la única manera de confrontar lo que nos viene encima cuando ya el Imperialismo esté convencido de que no contamos con Fidel, es radicalizar el socialismo y hacerlo más participativo, democrático, autogestionario, inclusivo e integracionista: avanzar hacia la autogestión social socialista, que en su desarrollo irá transformando la mentalidad, las diferencias entre el trabajo manual y el intelectual y las relaciones mercantiles en intercambios equivalentes, el Socialismo del Siglo XXI.

La responsabilidad histórica por las consecuencias que se deriven para el socialismo en Cuba, América Latina y el mundo, de no avanzar en esa dirección, recaerá sobre los que se oponen desde el propio aparato burocrático a rectificar el rumbo actual y torpedeen este llamado del Partido al debate.

Raúl expresó que hay que producir más para pagar más. Es verdad: si no hay más producción no puede haber más pago, pero si no hay esperanza de más pago difícilmente puede haber más producción. ¿El huevo o la gallina? Son factores interrelacionados, interdependientes y ninguno puede anteponerse. El problema está en la concepción de cómo organizar el trabajo y los recursos disponibles, las fuerzas productivas, para aumentar la producción y ponerla en función de los intereses de todos los cubanos y no de un grupo de ellos.

En el fondo de toda la problemática subyacen la contradicción principal del socialismo de Estado, entre sus fines distributivos igualitaristas y sus medios productivos capitalistas (trabajo asalariado y organización mercantil orientada a la obtención de ganancias para el Estado) y la heredada del sistema capitalista -traspasada con el capitalismo de Estado- consistente en que la producción siendo cada vez más extendida socialmente, la apropiación de la propiedad y del excedente social se ha seguido concentrando, antes en los capitalistas, ahora en el aparato estatal. En lugar de avanzar hacia más socialización, el estatismo excesivo ha significado todo lo contrario.

La solución de estas contradicciones radica en la socialización de la apropiación de la propiedad y el excedente, y con ello en la democratización del poder y de la sociedad. Consecuentemente con esto corresponde a la etapa actual del proceso cubano, completar la revolución social iniciada con las nacionalizaciones y socializar esas propiedades, entregándolas en propiedad directa o en usufructo (cogestión obrero estatal) a los colectivos laborales y sociales para garantizar la repartición del excedente.

Para ello, es necesario rectificar las equivocadas concepciones de que el socialismo es un problema de distribución, que estatización es sinónimo de socialización y que el estatismo fortalece al Estado proletario. Socialismo es un problema de las relaciones de producción que determina la distribución y el consumo. Socialización es repartición compartida de la propiedad, no centralización. El estatismo, contrariamente a lo esperado, va contra y debilita al Estado democrático de los trabajadores.

Para profundizar la revolución socialista, el aparato gubernamental actual, una parte del cual es elegida y otra designada, sustentado en la propiedad del Estado y en la democracia indirecta representativa, debe transformarse paulatinamente en el Estado democrático de los trabajadores basado en la socialización de la propiedad y del excedente y en la democracia participativa directa de los trabajadores y el pueblo en las decisiones principales que le conciernen en las empresas y en las comunidades, incluido el referéndum. Tal, sí reanimaría el respaldo popular al Estado democrático socialista de los trabajadores que así tendrían razón para identificarlo como suyo. Esto fortalecería las bases reales del entusiasmo revolucionario de los trabajadores manuales e intelectuales, aumentaría la capacidad de la clase trabajadora para controlar realmente toda la sociedad, incrementaría sustancialmente la producción y el ahorro, repartiría el peso de la responsabilidad social por el desarrollo multifacético del país entre todos, estimularía la iniciativa de los colectivos laborales y sociales y generaría muchos más excedentes que los actuales para desarrollar los planes generales de interés social con la aprobación de todos, incluido el prioritario de la Defensa.

Los recientes decretos Leyes 251 y 252 sobre el comportamiento de los cuadros y el Perfeccionamiento Empresarial tienen el propósito de mejorar la organización productiva, apelando sobre todo a cuestiones netamente subjetivas como la ética de los cuadros, la exigencia y una “mayor participación de los trabajadores” en el proceso productivo, pero sin darles las palancas de mando efectivas para lograrlo. Pero esos decretos no implican cambios estructurales, como los demandó Raúl.

En el seminario que acaba de impartirse a los dirigentes empresariales para instrumentar estos dos decretos, el compañero Lage manifestó: “lo que no es eficiente no es socialista”. Debemos acabar de reconocer auto críticamente que salvo momentos y proyectos ocasionales, el sector de la economía basado en la propiedad del Estado y el trabajado asalariado, como norma no ha sido eficiente y cuando lo ha sido en apariencia, como en los últimos años, se ha debido a los bajos salarios pagados a los trabajadores, única explicación real a los altos índices de crecimiento con poco impacto en el nivel de vida de los cubanos. Si se pagaran los salarios como es debido a los trabajadores, los costos de la mano de obra harían inviable el proyecto de socialismo de Estado neocapitalista. Se ha demostrado teórica y prácticamente que la única forma de subsistir que tiene tal concepción de socialismo es no pagando los salarios correspondientes a los trabajadores productivos.

Tres problemas básicos afectan seriamente a la pobreza cubana: la alimentación, la vivienda y el transporte, por suerte la salud y la educación se mantienen en niveles aceptables, a pesar de sus deficiencias. Intentar resolverlos insuflando más recursos a la organización burocrática actual, es más de lo mismo sin lograr los resultados necesarios. La solución está en cambios estructurales organizativos del sistema productivo: descentralizar las decisiones y el control de los recursos, en combinación con la más amplia participación e iniciativa de los trabajadores y productores en la gestión y toma de decisiones colectivas sobre la producción y el control de sus resultados económicos. Esto es tender a sustituir la forma clásica capitalista de trabajo asalariado por la genérica socialista del trabajo asociativo o cooperativo.(***)

Si la mayoría de la organización estatal actual (incluidas tierras, medianas y pequeñas empresas industriales y de servicios) se estructurara en forma asociada, cooperativa, autogestionaria y cogestionada, entregando en usufructo la propiedad a los trabajadores, y manteniendo el control estatal sobre la empresas estratégicas, nada habría que temer al desarrollo de la producción mercantil simple en la agricultura, la industria y los servicios, por la sencilla razón de que se ha demostrado que la producción cooperativa y autogestionaria es muy superior en eficiencia y contenido socio-político, y la tendencia de los pequeños privados, a mediano y largo plazo, sería naturalmente al cooperativismo.
15 propuestas para revitalizar el socialismo en Cuba

1-Establecimiento del CUC (Peso Cubano Convertible) como moneda única que circule en el país, sin hacer cambios de precios en el mercado de divisas, pero sí reajustando los precios actuales -en pesos cubanos no convertibles- bajo control estatal (electricidad, agua, teléfono, vivienda, transporte y productos básicos) alsalario medio que sería de unos 250 CUC. Esto implicaría de inmediato un aumento del salario real de los trabajadores y la creación de condiciones para la integración de la economía cubana en un sistema armónico y expedito.
2-Restablecimiento de la paridad del Peso Cubano Convertible con el dólar, con impuesto mínimo sobre el cambio, para estimular el turismo, la inversión extranjera controlada (preferiblemente indirecta y en empresas mixtas), las remesas y el movimiento interno y externo de la economía.
3-Una parte específica de las ganancias de cada empresa debe ser distribuida equitativa y democráticamente entre los trabajadores, al final de cada corte productivo, mensual, trimestral o semestral, en todos los centros de producción y servicios. Nada que ver con la actual estimulación adicional.
4-Elección democrática del aparato de dirección, en todos los centros de producción y servicios, sujeto a permanente revocación y establecimiento de salarios medios para los elegidos, sin prebendas adicionales para evitar el arribismo.
5-Control y planificación democráticos de la producción en todos los centros de producción y servicios, a partir de los intereses de los colectivos de trabajo, discutidos y consensuados con los intereses del Municipio y la Nación, con pleno control autónomo por el colectivo laboral sobre los planes de producción, costos, gastos, presupuestos, salarios, ganancias y demás aspectos económicos de las entidades. Establecimiento de relaciones monetario-mercantiles inter-empresariales contractuales entre todos los sectores, para el futuro avance paulatino hacia el intercambio de equivalentes. Esto chocará con las concepciones presupuestarias actuales, hasta el establecimiento y legalización plenos de la autogestión social socialista.
6-Liberación de todas las trabas a la producción agropecuaria, especialmente a las UBPC* y entrega en usufructo de la tierra cultivable ociosa a campesinos individuales y preferiblemente a grupos de campesinos que estén interesados en formar cooperativas, junto a la creación de una red bancaria estatal eficiente de créditos para los campesinos, las cooperativas y los trabajadores que lo soliciten y liberalización plena del mercado interno de todos los productos agropecuarios y pesqueros.
7-Eliminación de la libreta de racionamiento, previo establecimiento de subsidios directos y selectivos a las personas de bajos ingresos, jubiladas, madres solteras, minusválidas y discapacitadas, todo bajo controlde los órganos locales del Poder Popular.
8-Creación de cooperativas de comercialización en todos los mercados al por menor, con una política de precios con topes máximos y control estatal del mercado al por mayor, todo bajo supervisión de las autoridades comunales y regionales del Poder Popular.
9-Establecimiento de empresas cogestionadas y cooperativas de transporte para el servicio urbano con apoyo crediticio estatal y eventual participación de capital indirecto extranjero, para el desarrollo del transporte urbano en la capital y principales ciudades. Agrupar a los taxistas particulares en cooperativas voluntarias apoyadas por el Estado.
10-Revitalización del sistema de micro-brigadas por centro de trabajo para la construcción de viviendas decentes para los trabajadores, autorización de creación de cooperativas de construcción y de materiales afines y agilización de la legislación, trámites, normas, créditos y ventade materiales para la construcción de viviendas. Algo que ya se viene manejando.
11-Eliminación de impuestos y controles a la renta habitacional entre nacionales a fin de contribuir a suplir el déficit actual de viviendas, con las modificaciones inmediatas necesarias a la ley que garanticen la propiedad e impidan el casatenientismo en escala. Establecimiento de un impuesto a la propiedad sobre la vivienda según la calidad, tamaño y ubicación que obligue a un uso racional de las capacidades construidas.
12-Libre expedición de todas las licencias para el trabajo por cuenta propia, incluyendo en el sistema a los vendedores ambulantes, con el solo pago de una cuota inicial por el permiso de operación y exención del pago de impuestos a todos los cuentapropistas con ingresos inferiores a los mil doscientos CUC anuales (100 CUC por mes, menor que el salario de cualquier trabajador una vez aplicado el punto 1). Eliminación de las cuotas mensuales y todo su burocratismo y corrupción afines y establecimiento de un solo pago de impuesto progresivo anual sobre las ganancias, menor al actual, contra declaración jurada de ingresos, verificables por la O­NAT (Oficina Nacional de Administración Tributaria).
13-Habilitación de la venta de viviendas, terrenos y vehículos automotores entre nacionales, previo pago de impuesto, sin otras restricciones. Autorización a los “mercados de pulgas” (objetos usados) los fines de semana, en barrios y comunidades donde la gente concurra a vender, comprar o trocarlo que desee sin control ni impuesto alguno.
14-Fortalecimiento del poder real del Poder Popular y concreción a nivel municipal del controlfiscal y presupuestarioterritorial autogestionario, unido a la municipalización de la Policía y las instituciones del Orden Interior que debe quedar separado de la Seguridad y entrega de las prisiones, con todo su personal y sistemas al Ministerio de Justicia.
15-Someter estas y todas las otras propuestas a una amplia discusión popular, sin restricciones, en un proceso horizontal que abarque la prensa, la radio y la televisión, los centros de trabajo, los sindicatos, los núcleos del Partido, los centros estudiantiles, las unidades militares, los CDR, las delegaciones de la FMC, las asambleas de barrio del Poder Popular y, luego con el enriquecimiento popular, someterlas en un término de tres (3) meses a referéndum nacional, para garantizar democráticamente la efectividad del proceso.
2 de septiembre del 2007

Notas:
** Ver artículo: Alerta Cuba: EE.UU. puede cambiar su táctica política, no sus fines estratégicos. http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=40293
*** Ver artículo: La forma genérica de la producción socialista es la Autogestión Empresarial Obrera. Debe extenderse socialmente
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=22291

25/7/07

Las bases conceptuales de la transición hacia la continuidad

Gerardo Arreola, del diario mexicano La Jornada, nos ofrece este artículo titulado "El mandato provisional de Raúl Castro abre intenso debate económico en Cuba". Por ahí va la cosa, lenta pero aplastante, y con mucha cautela.

La Habana, 24 de julio. Bajo el mandato provisional de Raúl Castro, iniciado hace casi un año, el gobierno cubano movió los reflectores hacia la crítica escasez de alimentos, el burocratismo y la ineficiencia y abrió en esa forma un debate económico, que coincide con discusiones surgidas en otros medios y está produciendo una tormenta de ideas sobre el futuro de la isla.
El cruce de opiniones surgidas de fuentes institucionales, como el Parlamento y el Partido Comunista de Cuba (PCC), de sectores académicos y artísticos o de particulares, ha ocupado espacios formales, publicaciones, el correo electrónico y sitios web, e incluye iniciativas para revisar y reformar el funcionamiento del sistema socialista en el país, aunque preservando sus bases.
La irrupción de diversos polos de discusión ocurre en ausencia del más influyente foro nacional, el congreso del PCC, que debía sesionar cada cinco años, pero no se ha convocado desde su reunión de octubre de 1997.
En el primer semestre el campo recibió una inyección de recursos, cuando el gobierno liquidó un adeudo con los agricultores privados y las cooperativas. Aunque la revisión del caso tenía más de un año, Raúl Castro precipitó en diciembre la ampliación del debate, primero en el Parlamento y luego en el gobierno.
La discusión derivó en parte a la depresión del campo. El líder de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, Orlando Lugo, reseñó a la prensa algunos componentes del nudo principal: una porción de tierras cultivables está ociosa; faltan tractores, maquinaria, combustible y piezas de repuesto para los camiones; hay mercancía que se trae de la provincia a la capital, cuando se puede producir cerca de La Habana; los obreros agrícolas, que trabajan para campesinos privados, ganan más que en las cooperativas de producción, donde escasea la fuerza laboral, entre otras causas porque ya se jubiló la generación que las fundó en los años 70 y no hay un relevo estable.
Lugo dijo que se discuten tres posibles líneas de acción: a) reformas legales para explotar las tierras ociosas, b) mecanismos de organización para mejorar la eficiencia y c) oferta de combustible, sistemas de riego e insumos para las cooperativas de crédito y servicios (productores independientes).
Quizá por ser un caso emblemático, la alimentación se convirtió en un punto de partida para indagar cómo combatir la ineficiencia. En el segundo trimestre del año Raúl Castro pidió opiniones y el PCC hizo un sondeo nacional en la planta productiva, dijeron a La Jornada fuentes enteradas del ejercicio.
La consulta fue exhaustiva y ofreció un panorama tan amplio de alternativas, que "llegó a dibujarse otro país", según las fuentes. Despuntó la opinión de que ahora el problema principal es el manejo centralizado de divisas y la consecuente pérdida de autonomía de gestión en las empresas.
Desde hace más de dos años toda la moneda fuerte que cae en cualquier caja de recaudación estatal, por cualquier concepto, se deposita en una cuenta única que maneja el Banco Central. Las operaciones en divisas de los ministerios o empresas deben ser autorizadas por el banco antes de cerrar el contrato.
Además de opiniones de cubanos particulares que circulan en Internet sobre temas de la agenda nacional, coincidió con este remolino la aparición de dos publicaciones significativas: la segunda edición de Reflexiones sobre economía cubana (Editorial de Ciencias Sociales), y el número doble 50-51 de la revista Temas, dedicado a "transiciones".
En el volumen sobre economía, 13 especialistas de cinco centros académicos sugieren reformas y nuevas líneas de acción como estas: avanzar hacia una economía basada en el conocimiento (salud, biotecnología, informática) no elimina, sino exige, potenciar la explotación de los recursos naturales; una fuerza laboral instruida no es garantía de desarrollo y requiere un entorno de eficacia y eficiencia así como más flexibilidad, descentralización, fomento y regulación de la competencia en sectores como el informático; aumentar y mejorar la oferta al mercado interno es una vía de captación de los recursos en divisas concentrados en un sector de población.
También hay iniciativas como que el Estado ceda la gestión productiva a los campesinos y se estimule la fuerza laboral agrícola; considerar el aprovechamiento de remesas en pequeñas y medianas inversiones familiares; facilitar cooperativas de servicios urbanos y en los sectores subsidiarios de la industria; balancear el papel del mercado y el racionamiento en la distribución; ampliar la inversión extranjera a sectores alimentadores del turismo, formando cadenas integradoras y detonar una relación dinámica entre el campo y la industria;
Otras opiniones dicen que la "Matriz Bolivariana" (paquete de acuerdos principalmente con Venezuela) mejoró sustancialmente la posición del país, pero es insuficiente como vía de desarrollo; se requiere una industrialización que permita al país crear bienes de capital y disputar cuotas de producción, con base en la tecnología y el uso intensivo de la fuerza laboral calificada; no tiene base la hipótesis de una economía basada exclusivamente en los servicios.
En su más reciente edición, Temas publica un simposio en el que siete académicos, dos dirigentes juveniles, un juez y un viceministro, de distintas generaciones, opinan sobre "la transición socialista en Cuba", un tópico casi inexistente en los espacios públicos de la isla.
El resultado es un arco muy amplio de opiniones e incluye desde la percepción de que el camino para el futuro del país está trazado y no hay más que seguir la línea oficial, hasta inquietudes como estas: el socialismo tiene una segunda oportunidad para "repensarse"; el Estado debe regular, pero abrirse a la economía mixta, la inversión local y la autonomía empresarial; el mercado y la propiedad social requieren un nuevo debate; la visión actual sobre el capitalismo "es más ingenua y menos militante, lo que daña el consenso"; faltan nuevas formas de participación ciudadana para renovar el consenso interno; urge cambiar mecanismos institucionales que impiden la expresión de la gente; el sistema del poder popular "requiere un nuevo aire"; al socialismo cubano le hacen falta mayores niveles de prosperidad material ciudadana.
En el primer semestre de 2007 también empezó a trabajar una comisión académica sobre la naturaleza de la propiedad en el sistema socialista, que entre otros puntos se preguntará si se puede "tener un sistema empresarial estatal en Cuba liberado de ataduras burocráticas".
El espontáneo repudio de algunos escritores a la reaparición pública de censores de los años 70, originó en enero una intensa polémica por correo electrónico, que desembocó en un ciclo de conferencias alentado por la revista Criterios. Los debates continúan y ya rebasaron el tópico original, la represión de intelectuales, para revisar la historia reciente del país a través de su política cultural.
La protesta tuvo un primer impacto, cuando la televisión transmitió dos de las decenas de películas cubanas censuradas en ese medio, una de las cuales es la emblemática Fresa y chocolate, una defensa de la diversidad sexual que es, coincidentemente, otro ámbito de debate reciente en Cuba, a raíz de una proyecto de ley para reconocer derechos plenos a las parejas del mismo sexo.