13/4/08

El chiste de los domingos

Una joven pareja judía ortodoxa se entrevista con su rabino, pocos días antes del matrimonio, para pedirle consejos. El joven, tímidamente, le pregunta si es posible hacer una excepción a las estrictas normas que rigen la vida de la ortodoxia. Y dice:
-Rabino: ¿es posible que sólo por esta vez los varones puedan bailar juntos con las mujeres?
-¡De ninguna manera!
-Pero rabino: es nuestra boda ¿No voy a poder bailar con mi esposa en mi propia fiesta?
-¡No! ¡Terminantemente, no! Sería una falta total de pudor, y además una violación a nuestras tradiciones. Hombres y mujeres siempre han bailado separados, y seguirán haciéndolo.
-¿Y después de la ceremonia?
-¡No insistas! ¡No se puede! ¡Está prohibido y se acabó!
Apenado, el novio vuelve a preguntar:
-OK, de bailar ni hablar, pero ¿sexo? ¿Podemos tener relaciones?
-¡Por supuesto! Dentro del matrimonio el sexo es una mitzvah (una buena acción), para tener hijos.
Un poco más envalentonado, el joven vuelve a la carga:
-¿Podemos ensayar diferentes posiciones? ¿El hombre arriba? ¿La mujer arriba?
-Ningún problema. Es una mitzvah.
-¿Estilo perro? ¿Arriba de la mesa de la cocina?
-Seguro, pero cuidado con los objetos cortantes...
-¿Sobre sábanas de goma, con un balde de miel y aceite tibio, mirando un video porno? ¿Con un par de aparatos, un arnés de cuero, un látigo de lana?
-Seguro... Otra mitzvah.
-¿De parado?
-¡No; de parado no! ¡Dios no lo permita! Sorprendido, el joven pregunta:
-¿Y por qué no de parado?
-Porque de parado parece que estás bailando...

10/4/08

Sandalias con viagra

Una pareja de recién casados va a pasar la luna de miel a Pakistán. Allí, mientras pasean por el mercado, oyen a un vendedor de Sandalias que parece escapado de las Mil y una Noches.
- Bengan, baisanos, bengan a mi humilde diendita, aquí bodrán combrar algo fabuloso -los incita.
El joven matrimonio entra y allí el vendedor les muestra un par de Sandalias a las que les atribuye poder mágico.
'Con ellas, bodrán hacer el amor salvajemente, como gamellos enfurecidos' les dice.
La mujer se tienta por el comentario del vendedor, pero el hombre, atlético y viril, dice que no las necesita.
-Bruébalas, baisano, no te arrebentirás- insiste el vendedor. Como su mujer esta cada vez más interesada, el hombre termina por acceder. Y de repente...apenas se las ha calzado..., ¡una mirada feroz se dibuja en su rostro! ... ¡unas ansias incontenibles! ... ¡una furia que su esposa jamás había visto! Veloz como una fiera en celo, el joven marido agarra al vendedor paquistaní por las nalgas, le baja los pantalones y se arroja sobre él para violarlo.
-¡Suéltame, gabrón! -grita desesperado el vendedor con lágrimas en los ojos -¡Te las busiste al revés, hijo de buta, te las busiste al revés!

8/4/08

Boceto de nuestro tiempo

Por: Enrique Soldevilla

Antiguamente –quiero decir ayer- la democracia se realizaba de otra forma. Hoy, una nueva convicción democrática remueve poco a poco los cimientos de la práctica política del siglo XX, que intenta pervivir en el XXI. Lo digo porque veo que se mueve una tendencia irreversible en la profundidad de los reclamos de mayor participación ciudadana en los asuntos públicos. El fenómeno ocurre tanto en los países capitalistas como en los que se desenvuelven animados por los principios del fenecido socialismo real; son reclamos que se manifiestan en múltiples áreas del quehacer sociopolítico y económico en respuesta al agotamiento -en ambos sistemas- de los tradicionales modos de vinculación Estado-sociedad o de la obsoleta gestión administrativa del poder. Y como las nuevas centurias suelen venir preñadas de esperanza los ciudadanos, sin distinción de raza, credo o nación afirman: el mundo tiene que cambiar.
Algo tan intangible como la “postmodernidad” se ha concretado en un Nuevoevo de tecnologías comunicativas que, para bien, modifican los estilos de vida y de trabajo. El neoliberalismo no tiene éxito porque amplía la brecha del desarrollo económico entre ricos y pobres, en tanto el estatismo y el populismo acostumbran a que el gobierno resuelva los problemas de la gente, y la gente no produce. Sin pretenderlo, extinguen al homo faber.
Las reservas de hidrocarburos anuncian su final y los pocos que las controlan especulan con sus precios perjudicando a la mayoría de las naciones. Late el chovinismo disfrazado de mundialización. Se globaliza la irresponsabilidad del desarrollo y la ecología del planeta sufre. Por eso muchos se agarran de sus dioses, exclamando nuevamente que el mundo tiene que cambiar.
En América Latina resurge un pensamiento de izquierda, diverso en posturas, al que Dieterich denomina Socialismo del Siglo XXI, una amalgama de principios humanistas y encantamientos populistas asentados en la economía de mercado.
Sin darnos cuenta estamos viviendo una etapa de la historia en que señalamos lo que falta y relegamos lo que se necesita. Entonces, ¿qué tendría que cambiar el mundo? Mi respuesta se reduce a cuatro palabras: la actitud de todos.

5/4/08

Cuba desde la mirada de Jano

Por: Enrique Soldevilla

En la mitología romana Jano era el dios de los cambios y las transiciones, a la vez que el protector del pasado y el garante del porvenir. La analogía con esa función de Jano puede establecerse para interpretar los desafíos que enfrenta el liderazgo histórico de la revolución cubana en el nuevo contexto de cambios que ahora transcurren en la mayor de las Antillas.

No es la primera vez que el gobierno emprende cambios, pero éstos han sido motivados por causas diferentes. Por ejemplo, las reformas jurídico-económicas de los ‘90 (emprendidas 15 años atrás) fueron originadas por una causa externa que determinó una estrategia logística (1) ante la desaparición del privilegiado intercambio económico con la URSS y el campo socialista. En aquel momento existía un Fidel saludable, plenamente activo, y el factor tiempo, en tanto cronos generacional no era todavía un motivo de previsión, entre otras razones porque el pasmo provocado por el derrumbe de un mundo bipolar y la urgencia de reinsertarse en el mercado internacional relegaron a un plano posterior el asunto de la finitud del liderazgo histórico de la revolución cubana.

Hoy, a diferencia de los años ‘90, las transformaciones que están teniendo lugar se deben a causas internas: cambio de la percepción generacional sobre el modelo socioeconómico heredado del propio socialismo; voluntad migratoria entre la población joven debido a la falta de perspectivas de satisfacción de las necesidades materiales inmediatas; baja tasa de natalidad; ausencia de responsabilidad ante el trabajo por el deteriorado poder adquisitivo del peso y por la dualidad monetaria y de mercado. Ya no hay asombro, sino necesidad de reorganización del sistema para hacerlo económicamente más eficiente y más participativo. Ahora el asunto de la finitud del liderazgo fundacional ha pasado a un primer plano, y sí constituye un motivo de previsión a partir del impacto psicológico del retiro de Fidel Castro por razones de salud.


En ambos momentos críticos del proceso cubano el objetivo gubernamental ha sido el mismo: preservar lo que se valora como conquistas de su proyecto para evitar un regreso a la situación política y social que lo originó en 1953, y evolucionar superando el modelo de democracia que persiste como marco de gestión política en la América Latina de nuestros días.


Desde la hospitalización de Fidel Castro los analistas de asuntos cubanos, entre otras cuestiones, se reiteran esta pregunta: ¿Pudiera esta vez el gobierno lograr el objetivo de renovar la adhesión político-afectiva que garantice la continuidad esencial del proyecto socialista a mediano plazo?


Una respuesta afirmativa dependerá de la naturaleza y del alcance de las transformaciones, hechos que están en conjunción con las reservas morales de la sociedad; dependerá también de la celeridad con que sean establecidas las nuevas disposiciones y de la secuencia de las mismas, así como del entramado de voluntades o precondiciones óptimas, en tres aspectos:


1- El reconocimiento, por parte de los actores internos y externos, de que la revolución cubana es capaz de evolucionar legítimamente hacia un socialismo simpático en la percepción de sus ciudadanos, del mismo modo que el capitalismo ha solucionado históricamente sus crisis cíclicas sin desnaturalizar la condición socioeconómica de ese sistema.

2- Evitar, por parte del Estado cubano, el retardo de la mayoría de los cambios internos justificándolo con la hostilidad política de los Estados Unidos hacia el gobierno de la isla, pues no todas las modificaciones posibles tienen que ver con la relación bilateral con Washington.

3- No repetir el diseño que en los ‘90 fue implementado en la esfera económica -diseño disfuncional por impedir la integración de los productores y prestatarios de servicios a la macroeconomía nacional-, y entender que esta nueva etapa ofrece la oportunidad de encarar las transformaciones con una visión sistémica que se convierta en base de sustentación a largo plazo. Esto implica además la necesidad de eliminar modelos anteriores que limitan la existencia de actores económicos no estatales.

Los interesados en los asuntos cubanos encontrarán otra variable ineludible para la comprensión: la simbiosis entre el gobierno norteamericano y un sector del exilio histórico, basada en el clientelismo político-electoral floridano, que obstaculiza cualquier posibilidad de diálogo y cooperación entre ambos Estados. Esta dinámica, única en las relaciones internacionales contemporáneas, se sustenta en intereses económicos vinculados a subsidios federales a diversos programas dirigidos a desestabilizar para destruir al régimen comunista de La Habana, y han sido varios los escándalos de fraude y corrupción en el manejo de esas finanzas. En consecuencia, superar esta simbiosis que favorece a unos pocos y perjudica a muchos, es un tema pendiente en la agenda de una transición política de la emigración popular cubana en los Estados Unidos, y un reto para las estrategias internas por parte del gobierno de la isla.

Cuando se analiza un proceso en pleno transcurso cualquier aseveración es tentativa. Y aunque sería prematuro responder afirmativamente a la pregunta antes planteada, la aceptación popular de los primeros cambios realizados bajo el mandato de Raúl Castro, el pensamiento social expresado en los debates que finalizaron a fines del 2007 y las opiniones manifestadas en el VII Congreso de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba, constituyen señales de apoyo a los términos y condiciones de las reformas del proyecto sociopolítico cubano.

(1) Ver: Soldevilla, E. Transición y estrategias logísticas en la revolución cubana (El blog de Elgentleman 25-01-2007).

3/4/08

El zorro y la manzana

Había una vez un zorro que quería comerse una manzana que estaba en un árbol. El zorro no sabía si comérsela o no, pues desconocía si la manzana pertenecía a unos animales que habitan el árbol. Un lobo muy elegante, que lucía muy bien y que observaba la indecisión del zorro le dijo:
-Si fuera tú, la tomaría.
Pero un perezoso de muy mal aspecto le dijo:
- Yo tú preguntaría antes para ver si la puedo tomar. Pero el zorro le hizo caso al lobo elegante y cogió la manzana sin permiso. Al otro día salió de su madriguera del árbol una ardilla para buscar la manzana que ya no estaba. Esa manzana era para la hermana de la ardilla, que estaba a punto de morir y era lo único que podía salvarla.

Moraleja: No siempre el que mejor luce es el que tiene la razón. No debemos tomar las cosas sin permiso, pues no sabemos las consecuencias.
Escrita ayer por mi hijo, de 13 años.

2/4/08

Frases para recordar

'En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. Por eso dentro de algunos años tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para qué sirven'.