20/1/07

El punto de vista alemán

Aqui les traigo un análisis de Deutsche Welle, fresquecito:

Cuba: posibles escenarios pos Castro

Desde hace algunos días se multiplican los indicios de que el estado de salud de Fidel Castro empeora. ¿Cuál puede ser el futuro de Cuba sin Castro? DW-WORLD entrevistó a tres expertos.

Sólo el Partido Comunista de Cuba puede asumir la sucesión de Castro: tal la consigna dada por el Gobierno hace ya algunos años, con el objetivo de asegurar la continuidad. Hans Jürgen Burchardt, politólogo de Kassel, Alemania, acerca de las posibles figuras claves de la era pos Castro:

Importante es sobre todo Carlos Lage, el arquitecto de las reformas económicas, que, si bien oficialmente pertenece al ala reformista, siempre ha logrado integrar fuerzas más ortodoxas o ideológicas. Por otro lado está Ricardo Alarcón,que fue diplomático en EE. UU. y desempeña un gran papel en la Asamblea Nacional, el Parlamento. Creo que esas son dos de las personas más importantes.

Como tercera figura clave se menciona a menudo a Felipe Pérez Roque, que defiende más una línea dura. Cuando Fidel Castro, en el verano de 2006, pasó el poder a su hermano, los cubanos del exilio en Miami festejaron el fin de la dictadura, pero en la propia Cuba todo permaneció más bien en calma. Luego de la era Castro se producirá una transición suave, pronostica Wayne Smith, experto en Cuba del Center for Internacional Policies, de Washington.

Pienso que lo más probable es que Raúl Castro promueva algunas reformas económicas, para flexibilizar más la economía, más iniciativa privada, etc. Pero no cuento con grandes cambios políticos.

¿Modelo chino?

Como escenario más probable, muchos observadores ven un proyecto orientado hacia el modelo chino: apertura económica, pero simultáneamente continuidad política. En ese contexto, los militares tienen un papel decisivo. Bajo el comando de Raúl Castro, los militares han asumido el control de sectores económicos claves: las empresas estatales más importantes en las áreas del turismo, la minería de níquel y la industria azucarera son gestionadas por las Fuerzas Armadas. Y ello ha dado resultados, dice Wayne Smith:

La economía cubana experimenta una fuerte recuperación y se desarrolla efectivamente bastante bien. No hay razón para pensar que no pueda seguir así.

Ese desarrollo está relacionado estrechamente con el entorno político en América Latina, dice Peter Rösler, subgerente general de la Asociación Ibero-América (de empresas), con sede en Hamburgo:

Venezuela vende a Cuba petróleo a muy buen precio y compra servicios cubanos pagando también muy bien. La exportación de servicios representa en el ínterin el mayor porcentaje de las exportaciones de Cuba. Otro pilares son el níquel y las exportaciones de cobalto. El precio del níquel es alto en los mercados mundiales, debido a la gran demanda de Asia. Además Cuba quiere aumentar la producción de azúcar para producir bioalcohol y etanol y mejorar así el abastecimiento energético.

Economía cubana crece

Según cifras del Gobierno, la economía cubana creció el año pasado un 12,5 %. Sin embargo, esa cifra se pone en duda a nivel internacional, por la forma de contabilizar las prestaciones. A 48 años de la Revolución, el 47 % de los cubanos continúan apoyando al Gobierno, según una encuesta independiente realizada por el instituto de sondeos Gallup a fines del año pasado. Para Peter Rösler, ello es comprensible:

La principal preocupación de los cubanos es que se produzca un caos en el país y que tenga lugar una transición sin plan ni orden, como sucedió en Rusia. Yo creo que Cuba teme más a un cambio de ese tipo a que todo quede como está.

Que todo quede como está supone, además de problemas de abastecimiento, frecuentes cortes de corriente eléctrica y mal estado de las viviendas, falta de libertad de prensa y opinión y el control de la población a través de una red de comités de vecinos dirigidos por el Servicio Secreto. Así se explica también que en Cuba no exista una oposición digna de mención, dice Jürgen Burchardt:

Por un lado, la oposición es instrumentalizada fuertemente por los EE. UU. y el exilio; por otra, es mantenida reducida por obra de la Seguridad del Estado, la represión en el propio país. Y ningún opositor en Cuba que quiera expresarse públicamente puede manifestar simpatías para con EE. UU., ya que de inmediato es calificado de traidor a la patria. Por ello, la oposición tiene poco respaldo entre la población.

Oposición dividida

Según Amnistía Internacional, en Cuba hay actualmente por lo menos 71 presos políticos. La oposición cubana está además fuertemente dividida. Cuando, a mediados de 2005, tuvo lugar por primera vez desde la Revolución una reunión pública de grupos de oposición en La Habana, muchos disidentes no acudieron, en señal de protesta por la proximidad de los organizadores al Gobierno de EE. UU., en parte manifestada públicamente. No obstante, la política de la Administración Bush con respecto a Cuba ha fracasado, dice Wayne Smith, del CIP Washington:

La Administración Bush no cambiará su posición. Seguirá actuando como hasta ahora. El hecho es que no tiene una política efectiva con respecto a Cuba. El Gobierno dice que no hablará con Raúl Castro, lo mismo que siempre ha rechazado negociaciones con Fidel. Washington exige un Gobierno de transición, pero no dispone de los medios para llevarlo al poder.

El embargo contra Cuba, las limitaciones a los viajes y el comercio son objeto de creciente crítica también en el exilio cubano. Sus remesas por un monto de unos 800 millones de dólares por año son un considerable aporte a la economía cubana. Pero en relación con ello se registran relaciones más bien tensas entre los cubanos y sus familiares en el exilio:

Algo sobre lo que los cubanos en Cuba están absolutamente de acuerdo es en que los exiliados no pueden volver y hacerse cargo del país. Seguramente hay cubanos en Miami que quieren volver, invertir y desempeñar un papel constructivo. Y si así es, serán seguramente bienvenidos. Pero lo más probable es que continúen viviendo en Miami y no vuelvan para hacerse cargo del país.

Condiciones inaceptables

Para la era pos Castro, el Gobierno de EE. UU. ha elaborado un plan para Cuba y nombrado un coordinador para el periodo de transición. En ese plan se promete apoyo humanitario y ayuda para organizar elecciones democráticas, pero las condiciones son inaceptables, dice Hans-Jürgen Burchardt:

Echando un vistazo a las condiciones se ve que se apoyará un Gobierno de transición en el que no figure nadie en puestos de responsabilidad con el nombre Castro, es decir tampoco Raúl Castro. O sea que se dictan claras y duras condiciones que en última instancia no pueden ser aceptadas por ningún Gobierno soberano ni por ningún país.

AutorMirjam Gehrke / pk
© Deutsche Welle

5 comentarios:

St. Jose dijo...

Temo que Cuba se transforme en una China, con un buen mercado, pero con la misma falta de libertad y dignidad.

Saludos!

tiotatocuentacuentos dijo...

Muy buen analisis, gracias GEntleman!

Magia dijo...

Sí muy bueno pero comparto el temor de jose y lo peor es que sólo podemos esperar.

Un beso, mucha suerte y mucha magia gentleman...

cubanerias dijo...

En Cuba ya hay una sociedad muy desigual, cualquier modelo futuro creara más desigualdades en la población.Y si los cambios no se hacen lentamente, aquello será una catástrofe.

Con gran pena pienso que Cuba pasará de los sublime a lo ridículo.

cubanerias dijo...

Aclaro, no me exprese bien.Quise decir que todo lo que venga, como si se queda estático tendrá muchas deficiencias, por eso pienso que hay que estudiar los cambios muy cuidadosamente para perjudicar lo menos posible a los mas carenciados del pueblo .
NO es nada fácil el panorama que hay allí ahora, que no se sabe ni que sistema económico está funcionando.
Hay una situación muy sui generis en Cuba.